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CONFIANZA solo en DIOS

Miq 7:1   !!Ay de mí! porque estoy como cuando han recogido los frutos del verano, como cuando han rebuscado después de la vendimia, y no queda racimo para comer; mi alma deseó los primeros frutos. Miq 7:2  Faltó el misericordioso de la tierra, y ninguno hay recto entre los hombres; todos acechan por sangre; cada cual arma red a su hermano. Miq 7:3  Para completar la maldad con sus manos, el príncipe demanda, y el juez juzga por recompensa; y el grande habla el antojo de su alma, y lo confirman.  Miq 7:4  El mejor de ellos es como el espino; el más recto, como zarzal; el día de tu castigo viene, el que anunciaron tus atalayas; ahora será su confusión.  Miq 7:5  No creáis en amigo, ni confiéis en príncipe; de la que duerme a tu lado cuídate, no abras tu boca. Miq 7:6  Porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra su suegra, y los enemigos del hombre son los de su casa. Miq 7:7  Mas yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá.

Una de las cosas mas difíciles de comprender es la naturaleza humana, sin embargo para tratar de conocerla y de conocernos debemos necesariamente tener en cuenta la palabra de Dios pues solo Dios es el único que realmente llega a conocer el verdadero sentir del corazón humano Jer 17:9  Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jer 17:10  Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón,  para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

El Pensamiento del hombre es capaz de llegar a niveles de engaño y de maldad que ni siquiera pudiésemos imaginar, la mente humana se puede convertir de hecho en una, maquina continua de maldad  que solo sirve para la destrucción Gén 6:5  Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

El problema no solamente está relacionado a  la maldad sino, “lo más grave del asunto es que el engaño es tan fuerte dentro de nuestra naturaleza que  el  engaño termina  convenciendo a nuestra conciencia de que nada es  tan malo como parece y esto abre la puerta directa al pecado, Jer 17:11  Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que injustamente amontona riquezas; en la mitad de sus días las dejará, y en su postrimería será insensato. La idea de la perdiz es que es un ave singular por su forma de actuar, que empolla huevos de otras aves, creyendo que son suyos, pero la realidad es que no es así, y cuando los polluelos nacen la abandonan porque por instinto reconocen que ella no es su madre, el corazón es tan engañoso que le hace creer al hombre que hace lo más apropiado sin imaginarse que únicamente está siendo usado por la maldad de su corazón.

Teniendo en cuenta estas cosas es que  se nos advierte categóricamente, tener cuidado con todo ser humano, porque no sabemos con lo puedan resultar. Jer 17:5  Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Jer 17:6  Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada.

Las peores traiciones muchas veces vienen de la gente que uno más ama y Dios nos advierte, Miq 7:5  No creáis en amigo, ni confiéis en príncipe; de la que duerme a tu lado cuídate, no abras tu boca. para entender este asunto en estos versos debemos  tratar de enfocarnos en dos palabras claves Miq 7:5  No creáis en amigo, ni confiéis en príncipe el llamado bíblico es no creer en amigo, en el sentido de que se puede voltear contra tì, aunque sea tu amigo, pero la palabra “confiar” es una palabra muy elevado en el sentido espiritual, pues cuando hablamos de confianza hablamos de poner nuestra extrema confianza en personas, una cosa es creer en alguien en un cierto grado de confianza, con los de afuera tu puedes esperar cualquier cosa, mas sin embargo da un cierto grado de mas acercamiento con la familia y podemos creer en la esposa y en los hijos en el sentido de un poco mas de acercamiento que con el resto de los vecinos y amigos de hecho no podemos ser una familia sino creemos en ella, la palabra “creer”  tiene un significado propicio con lo estamos hablando pues  esta palabra significa, “considerar a una persona o cosa como segura sin llegar a tener pruebas de sus certeza”.  Esto quiere decir creer sin tener pruebas, este el nivel de confianza que debe de haber en nuestras relaciones familiares, porque no puede prevalecer un matrimonio sino se cree en la otra persona aunque no hayan pruebas de lo que se está diciendo o creyendo.

Pero se nos advierte que en cuanto a la confianza no se la debemos de dar a nadie relacionado en lo humano y esto es porque uno realmente no conoce  la naturaleza humana,  ni los pensamiento de nadie, la palabra confianza tiene un sentido mucho más fuerte que la palabra creer, pues confiar significa esperanza firme en algo a alguien. Y en este sentido la confianza no puede ser para nadie ni la familia sino, solo es para  Dios. Miq 7:6  Porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra su suegra, y los enemigos del hombre son los de su casa. Las personas que han sufrido traiciones de confianza de las personas en las cuales puso su esperanzas, su amor, su amistad, se darán cuanta de lo estamos diciendo, por eso bien dice la escritura Jer 12:6  Porque aun tus hermanos y la casa de tu padre, aun ellos se levantaron contra ti, aun ellos dieron grito en pos de ti. No los creas cuando bien te hablen.  El profeta Jeremías se queja de la maldad extrema del pueblo a lo cual Dios le responde que realmente no ha visto todo en cuanto a la maldad, pues su propia familia lo aborrecerá en tal manera  que él ni lo podrá creer, el mal más terrible que un una persona puede llegar a experimentar viene de su propia familia,  pues mas daña del que menos se espera, y la advertencia es clara Jer 12:6 … No los creas cuando bien te hablen.

El poner nuestra confianza en las palabra de los amigos o familiares resulta en la mayoría de casos,  frustrantes, cuanta gente no termina en enemistad por haber hecho un bien a otra persona, por haber dado confianza, porque pensó que conocía a esta persona, cuantas jóvenes o mujeres mayores  no fracasan porque dieron todo a un hombre y esperaron mucho, y lo único que recibieron fue  frustración.

Las mas fuertes amistades de confianza generalmente terminan en enemistad, esto esta bíblicamente comprobado, Lam 1:2  Amargamente llora en la noche, y sus lágrimas están en sus mejillas.  No tiene quien la consuele de todos sus amantes;  Todos sus amigos le faltaron, se le volvieron enemigos. Mientras témenos algo que dar,  no faltan los amigos pero cuando más se necesitas ya no están, por esto el consejo divino es Sal 146:3  No confiéis en los príncipes,  Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Sal 146:4  Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra;  En ese mismo día perecen sus pensamientos. Cuando menciona ni en hijo de hombre involucra a todos los hijos de Adán, incluyéndonos a nosotros mismos, porque muchas veces se cae en el error de confiar en nosotros mismos y esto tampoco es correcto pues ni tu mismos te conoces lo cambiante que puedes ser en esta vida y de hecho que esto se vuelve uno de los problemas más severos que han arrastrado a muchos a la destrucción por eso el salmista decía:  Sal 44:6  Porque no confiaré en mi arco,  Ni mi espada me salvará; esta auto confianza todos la traemos como parte de los males naturales de nuestra naturaleza y  es aquí donde las pruebas para los hijos de Dios son determinantes pues son la medicina para la enfermedad de la autoconfianza personal 2Co 1:9  Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; una y otra vez somos llamados a no confiar en brazo humanos sino que la confianza debe estar enfocada estrictamente, solo en Dios,  Sal 146:3  No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Sal 146:4  Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos. Sal 146:5  Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,  Cuya esperanza está en Jehová su Dios, Sal 146:6  El cual hizo los cielos y la tierra,  El mar, y todo lo que en ellos hay; Que guarda verdad para siempre, Sal 146:7  Que hace justicia a los agraviados, Que da pan a los hambrientos.  Jehová liberta a los cautivos;   Sal 146:8  Jehová abre los ojos a los ciegos; Jehová levanta a los caídos;  Jehová ama a los justos. Sal 146:9  Jehová guarda a los extranjeros;  Al huérfano y a la viuda sostiene,  Y el camino de los impíos trastorna. Sal 146:10  Reinará Jehová para siempre;  Tu Dios, oh Sion, de generación en generación.  Aleluya. 

 

Que esta Palabra sea semilla en vuestros corazones…

Martes, 31 de marzo del 2015                                                                       

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