Crecimiento y Desarrollo

Tema 7

Mat 13:31 Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; Mat 13:32 el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

Uno de los temas mas conocidos pero al mismo tiempo menos predicados es la necesidad que el cristiano tiene de desarrollar la vida o la semilla que lleva dentro, de hecho que de la misma creacion de Dios aprendemos que cuando el agricultor siembra la semilla, la siembra con el proposito de que esta le pueda llevar fruto y en el caminar cristiano la cituacion no es diferente a esta realidad y es que cuando Dios siembra la semilla del evangelio en la vida de toda persona el espera que la semilla desarrolle todo su potencial desde su nacimiento hasta la posecion adquirida Efe 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, Efe 1:14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

Para este sistema humano lo que menos valor tiene es el Reino de Dios y este aptitud de desprecio para muchos en cuanto al Reino de Dios, el Señor la representa así como lo insignificante que puede resultar una pequeña semillita de mostaza en la mano de una persona.

Sin embargo cuando la semillita de mostaza crece y se desarrolla de una manera apropiada legara a ser un árbol grande, a tal grado que nos convertimos inclusive en sombra para los cansados y desvalidos de este mundo. Atraves de esta parábola logramos entender las condiciones y el deseo del corazón de Dios en cuanto a nuestro crecimiento espiritual pues cuando venimos a los caminos del Señor realmente la fe no pasa de ser una aparente e insignificante semillita de las más pequeñas; que inclusive nos cuesta comprender de una forma correcta su importancia, sin embargo atraves del desarrollo espiritual esto que empezó como una pequeña incitación en nuestra vida viene a convertirse realmente en lo más importante de toda nuestra existencia, La semilla debe llevar en su desarrollo natural, el fruto de lo suyo, a la tierra y luego la semilla continúa desarrollándose hasta el momento de dar el resultado esperado. Mar 4:28 Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; El principio bíblico asegura que toda semilla llevara fruto según su género Gén 1:12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Siempre hay que tener en cuenta que la semilla que se siembra en la tierra del creyente es semilla garantizada y excelente para llevar fruto, pues esa semilla es Cristo y si se siembra Cristo en nosotros, el fruto definitivamente será Cristo desarrollado en nuestra vida y que por cierto es el fruto que el Padre busca de nosotros. Rom 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Pero desde el nacimiento hasta el momento clímax del fruto maduro, hay todo un proceso de desarrollo que se debe de tener muy en cuenta, pues lo normal y a la vez admirable de este desarrollo es que desde el nacimiento o la germinación, la semilla ya lleva dentro la capacidad de crecer y desarrollar y una vez más pareciera que la responsabilidad de este desarrollo ya depende del interés de cada uno en lo personal; pero es seguro que el Reino de Dios no se desarrolla de la noche a la mañana dentro de nosotros, pero de que alguien que lleva la semilla dentro, puede llegar a tener una vida de completa sumisión a Dios es seguro, pues la semilla tiene toda la capacidad necesaria para ello y este crecimiento lo podemos ver de una forma palpable en la vida de Abraham, pues de él, se nos dice que la semilla de la fe de este hombre, fue desarrollada y perfeccionada de una manera excelente atraves de su accionar en responsabilidad, Stg 2:22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Stg 2:23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. En este sentido Dios siembra la buena semilla, pero es nuestra responsabilidad dar las condiciones necesarias para su desarrollo, la justicia se manifiesta como el resultado del desarrollo de la semilla de la fe, nuestra semilla debe de ser cultivada con mucha responsabilidad personal, pues recuerde que aunque la semilla sea buena, pero si el agricultor se descuida, aunque la semilla sea la mejor, simplemente no dará los resultados esperados, pero si somos responsables de darle las condiciones apropiadas a esta semilla que Dios sembró en nuestra tierra, la semilla levará el fruto maduro y bueno que es el resultado deseado por el sembrador.

En definitiva el principio es inalterable, LA BUENA SEMILLLA DARÁ BUEN FRUTO SI LE DAMOS LAS CONDICIONES ADECUADAS.

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