La diferencia

Tema 6

Mat 13:24 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; Mat 13:25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.

La cizaña es muy parecida al trigo. Es tan parecida que no se puede saber que es que, mientras el trigo no madura, pues lo único que hace diferenciar entre el trigo y la cizaña, es el fruto maduro, pues a pesar que la cizaña da también un cierto fruto pero con la diferencia que es un fruto bastante diferente del verdadero trigo y aparte de eso la harina de su semilla es venenosa. La cizaña es en realidad una hierba maligna, y según esta parábola

cuando alguien odiaba a alguien, sembraba el campo de trigo del odiado con cizaña, y esto se hacía con la idea de contrarrestar y minimizar el fruto de la tierra de la cual dependía la economía familiar. La idea de tener

semilla maligna en la buena tierra, para el malo, representa un ataque contra el reino de Dios desde dentro y de hecho que entre más el tiempo final se vaya acercando, mas abundará la mala semilla dentro de la iglesia Mat 24:5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Lo que el Señor Jesucristo nos intenta trasladar, es que hay peligro desde dentro y que el malo tiene sus hijos aun dentro de la iglesia y que debemos cuidarnos. A esta semilla y sus derivados, la biblia le llama «la gran ramera» (Apocalipsis 17: 1) «Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas». La cizaña se parece al trigo, la Gran Ramera se parece en algún sentido a la verdadera Iglesia, sin embargo la buena semilla y la verdadera iglesia del Señor se distingue, atravez de lo que la cizaña no puede hacer , la cizaña no puede ni escuchar, ni mucho menos obedecer, el que escucha y obedece es al que Cristo realmente conoce, «Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.» (Juan 10: 27, 28).

En la obediencia está la verdadera distinción del trigo y aunque a simple vista no pueda distinguirse la diferencia entre el uno y el otro ya que la cizaña también ha aprendido a levantar las manos, a aprendido a llevar la biblia bajo el brazo, Son melosos, cariñosos y aparentan ser compasivos y preocuparse por los demás, ha aprendido a sonreír y aparentar humildad se ha aprendido los cantos y es posible que hasta haya aprendido a tocar algún instrumento, y hasta puede ser que cante en el coro o hasta inclusive pueda llegar a predicar de la mejor manera desde un pulpito, oran, profetizan, e inclusive, hablan en lengua y hasta hacen milagros; mas sin embargo Cristo fue bien claro en este asunto Mat 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Mat 7:23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Y es que realmente pasan desapercibidos, los hijos del maligno, entre el trigal, hasta el tiempo de la cosecha, hasta ellos mismos creen que son trigo, de hecho que Parecen auténticos cristianos…pero realmente, no lo son, simplemente son hijos del sembrador nocturno. Mat 13:25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. El hecho que la cizaña es sembrada cuando duermen los hombres esto podría significar que por la falta de discernimiento dentro de la iglesia, por la negligencia de los que deberían velar y vigilar por el sembradío del Señor, pero ellos están durmiendo, es entonces que el maligno ve, una oportunidad maravillosa

para sembrar su mala semilla en medio del trigo. La meta del diablo es ahogar y frenar el desarrollo del trigo, y transformar la iglesia o buena tierra, que debe de ser un lugar donde abunde el fruto del espíritu (Gal 5:22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.); en un campo de semilla maligna, donde el fruto de la carne salga a relucir en todos los hermanos, y de hecho que muchos campos del señor, han sido convertidos en verdaderas siembras de cizaña, donde el fruto de la cizaña aflora de una manera sorprendente y es por eso que hoy en día encontramos iglesias cargadas de frutos de la mala semilla, Gal. 5:19-21 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Es aquí donde el apóstol Juan nos advierte que debemos tener un gran cuidado, para no darle suficiente confianza a alguien del cual no estemos seguros de su naturaleza. (2 Juan 10, 11), «Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras.» Qué triste es que nuestra buena tierra o iglesia, termine convertida en un campo de cultivo de cizaña por el descuido y al negligencia de los que deberíamos velar y vigilar, por nuestras propias vidas.

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