Tres de cuatro

Tema 3

Mat 13:4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Mat 13:5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; Mat 13:6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Mat 13:7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

En esta parábola, se denotan tres tipos de tierra mala:

  1. Los de JUNTO AL CAMINO,
  2. Los de LOS PEDREGALES,
  3. Los de LOS ESPINOS.

JUNTO AL CAMINO.

Esto lo que denota es la dureza del corazón humano en cuanto al Reino de Dios. “…el sembrador salió a sembrar, y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron…Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el maligno, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.” (Mateo 13: 4, 19) Esta es una tierra tan dura, que es totalmente imposible, que se pueda desarrollar la semilla inclusive ni tan siquiera germina, pues es tierra que ha sido pisoteada por el mundo y esto ha ocasionado que la tierra se vuelva de naturaleza dura y estéril este es el entendimiento de aquellos que no quieren creer y que son “incrédulos voluntarios”. Este es el caso de todos aquellos que escucharon alguna vez el Evangelio, y les pareció una perfecta locura, pues esta tierra determina el humanismo como base fundamental de sus propia existencia y este tipo de tierra esta descrito atravez del salmista, Sal 53:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien.

Por la misma dureza de la tierra la semilla no puede desarrollarse, simplemente la semilla queda en la superficie de la tierra y luego vine el maligno representado atraves del humanismo y atraves de las teorías de la mal llamada “ciencia” y simplemente arrebata la semilla que estaba sobre la tierra.

Esta tierra está caracterizada por tres aspectos:

  1. OYE CON DIFICULTAD ( por diferentes causas o intereses)
  1. NO ENTIENDE ( dentro de sus corazón no logra entender absolutamente nada)
  1. NO CREE (la semilla queda en la superficie a la voluntad del malo)

 

ENTRE PEDREGALES.

Estos son los emocionalitas, que no tienen bases ni convicciones espirituales.

Mat 13:20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; Mat 13:21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

La semilla que cae en los pedregales, germina de una manera asombrosamente rápida, pero pronto se seca, porque apenas hay tierra que le pueda dar fundamento a la semilla para poder desarrollarse – esto tiene que ver con la gente que oye la palabra, se goza en el momento y hasta llora, pero al venir los seguros conflictos y aflicciones que implican la vida cristiana, da marcha atrás o tropieza, y esto denota la poca profundidad de la tierra. Realmente denotamos una vez más que no es problema de la semilla sino de la mala tierra. Esta gente es la que grita, la que quiere todo apresuradamente en las congregaciones, pero que no tiene bases reales de una verdadera fe, de este tipo de tierra es de las que más abunda en las congregaciones.

Esta tierra está caracterizada por tres aspectos:

  1. OYE LA PALABRA (por diferentes causas o intereses)
  1. ENTIENDE ( logra entender en el momento y hasta llora)
  1. CREE POR POCO TIEMPO (la semilla, se seca fácilmente, por el calor de la prueba, pues está superficialmente sembrada entre piedras, realmente no tiene las condiciones adecuadas para desarrollarse)

 

ENTRE LOS ESPINOS

Esto denota en el corazón de una persona, la mescla interna del evangelio con los intereses de esta tierra.

Mat 13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

La que cae entre espinos, en un principio germina, pero pronto la fuerza de la mala hierba se impone y la ahoga – esto es – que los afanes de este mundo y sus engaños, hacen que ese oyente se aparte del beneficio de la Palabra de Dios. Aquí el problema no es de profundidad más bien la profundidad es correcta, el problema drástico de este tipo de tierra es que no es un campo limpio, o sea que la semilla tiene que compartir su crecimiento con la mala hierba que no ha sido arrancada es necesario en la vida cristiana no solo amar la justicia, sino también desechar la maldad, para que la semilla de la verdad pueda desarrollarse plenamente en un campo limpio, debemos limpiar nuestra campo de siembra, esto se expresa atravez del salmista de una forma bastante clara Sal 45:7 Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.

El hecho de no limpiarnos de las cosas de este mundo hace es una mescolanza de ideas, donde cada creyente tiene su propia forma de pensar y la semilla del Reino de Dios va creciendo, pero también va creciendo los deseos y las ambiciones por este mundo y al final se antepone lo malo y al final se termina ahogando la buena semilla en medio de los afanes de este siglo y no puede dar el resultado apropiado.

Esta tierra está caracterizada por tres aspectos:

1. OYE LA PALABRA ( por diferentes causas o intereses)

2. ENTIENDE ( logra entender y cree totalmente)

3. CREE DE UNA FORMA CONTAMINADA (no puede ni quiere dejar sus propias ideas y no permite que la semilla se desarrolle con normalidad sino que se mescla con afanes, preocupaciones y con mundanalidad y al final termina la semilla ahogada dentro de esta tierra infructuosa.)

El problema del fruto no radica en lo que se siembra sino el lugar donde se sisembra.
AUNQUE LA SEMILLA SEA BUENA, SI LA TIERRA ES MALA ES SEGURO QUE NO DARÁ NINGUN TIPO DE FRUTO.