Segunda herencia “la Inconformidad”

Gén 3:5  sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

 la inconformidad es un hecho que todos al nacer según  la descendencia de Adam; debemos de considerar aquella “sensación” de que la vida ha sido injusta con nosotros una y otra vez, siempre como seres humanos estamos enfocando nuestros deseos en lo que no tenemos aun y generalmente nunca nos damos cuenta del valor de las cosas que ya hemos recibido. Esta es una de las peores enfermedades con la cual nacemos.

Bien se establece esta enfermedad en las palabras de un hombre que tuvo una vida exitosa en cuanto a cosas materiales, viniendo de la boca de Salomón estas palabras en Eclesiastés toman un valor relevante, que reflejan claramente este grave problema en el ser humano Ecl 1:7  Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. Ecl 1:8  Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. El síntoma más sobresaliente  de esta enfermedad es sencillo,  nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. Tristemente esta es la herencia recibida de nuestros padres una naturaleza que nunca se llena, por mucho que se reciba el hombre en su propia naturaleza jamás podrá satisfacerse y al no estar satisfecho, mucho menos podrá alegrarse en lo que tiene y al no estar alegre pues nunca será de una aptitud de agradecimiento. Pro 27:20  El Seol y el Abadón nunca se sacian;  Así los ojos del hombre nunca están satisfechos. Y por muchos bienes y bendiciones que reciba el ser humano jamás se sacia y esta es una de las más graves enfermedades que destruyen al ser humano durante el trayecto de su vida, pues el hombre se afana y se fatiga por lo que no tiene y nunca agradece por lo que ya recibió.

Cristo hablo sobre esta enfermedad  en Mat 6:25  Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mat 6:26  Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Cristo dice que desde que nacemos traemos la provisión divina para el desarrollo de nuestra vida (inclusive las aves, traen esta provisión) sin embargo casi nunca nos damos cuenta de que realmente hemos recibido más de lo que merecemos  y siempre estamos enfocado en lo que todavía no tenemos y esta enfermedad espiritual cobra fuerza por causa de que olvidamos todo el bien que con anterioridad ya hemos recibido de parte de Dios. la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido estamos tan preocupados por el alimento que no nos damos cuenta de que Dios nos ha dado la vida y estamos tan preocupados del vestido que no nos damos cuenta de que Dios nos ha dado la salud en el cuerpo. Esto sucede por causa de que olvidamos fácilmente la benevolencia de Dios y también de las personas que en algún momento determinado en nuestro pasado nos han ayudado, el problema es simple nos olvidamos de todo bien recibido.

Por eso el salmista le exige a su alma que no olvide la bondad de Dios,  Sal 103:2  Bendice, alma mía, a Jehová,  Y no olvides ninguno de sus beneficios. La falta de agradecimiento dentro de nosotros produce algo que se llama avaricia, y la avaricia no le permite al hombre disfrutar de lo que tiene porque siempre está deseando lo que no tiene y lo que tiene no puede valorizarlo por eso se nos dice Pro 15:16  Mejor es lo poco con el temor de Jehová,  Que el gran tesoro donde hay turbación. A esta turbación que se menciona aquí,  se le llama “avaricia” (amor desordenado por los bienes de este mundo), la avaricia es producida por la falta de agradecimiento Luc 12:16  También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Luc 12:17  Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Luc 12:18  Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; Luc 12:19  y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.  Hay tres cosas que debemos tener en cuenta en esta parábola:

  1. Falta de agradecimiento no le hace ver la misericordia de Dios.Luc 12:17
  2. Se despierta la avaricia. Luc 12:18
  3. Realmente se conformará y reposara, en la próxima cosecha?Luc 12:19

La inconformidad o avaricia, es una enfermedad muy grave, pero hay una  medicina y el apóstol nos dice cual es Col 3:15  Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. El ser agradecido por lo ya recibido nos protege de la avaricia y nos permite ver la vida desde otra perspectiva Flp 4:11  No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido (el ser agradecido es un aprendizaje) a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Flp 4:12  Sé vivir humildemente, (La pobreza no lo desanima) y sé tener abundancia; (la provisión no lo envanece) en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.  Flp 4:13  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Bienaventurados los que reconocen su enfermedad, porque ellos serán sanados, el desanimo y la avaricia son combatidas por medio del agradecimiento por los bienes recibidos de parte de nuestro Dios, la mejor medicina es acordarse siempre del bien recibido.    Sal 77:10  Dije: Enfermedad mía es esta;  Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. Sal 77:11  Me acordaré de las obras de JAH;  Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.  Sal 77:12  Meditaré en todas tus obras,  Y hablaré de tus hechos.

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