Sexta herencia “Voluntad Personal”

Gén. 3:6… y tomó de su fruto, y comió 

De entre las cosas más importantes con las cuales el ser humano fue dotado por Dios, sobresalta la cualidad de la libre voluntad personal en la toma de decisiones, sean buenas o sean malas las decisiones pues cada uno es de alguna manera libre para tomar decisiones que pueden afectar o beneficiar su futuro.

 Existen algunas ideas de teólogos que afirman que el hombre no tiene voluntad para tomar decisiones, y que es Dios quien las toma por el hombre, sin embargo debemos de considerar que si Dios va a tomar nuestras decisiones entonces seriamos seres controlados y Dios sería el único responsable de todas las desgracias que viniesen sobre todo hombre, pero la realidad que consideramos (aunque respetamos toda postura) entre las decisiones del ser humano y la elección de Dios en cuanto a la predestinación y elección hay un equilibrio perfecto que no se daña, pues recordemos que Dios ya nos conoce desde antes que nazcamos, inclusive conoce nuestras decisiones antes de que las tomemos, y esto manifiesta que Dios respeta inclusive las terquedades, y esto claramente nos dice la biblia que Dios respeta las decisiones y también hace totalmente responsable al hombre de las consecuencias, Ecl 11:9  Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Si Dios hubiese querido controlar la voluntad de los hombres hubiese empezado desde el principio con Eva pues su pecado inicio al tomar su propia voluntad     Gén 3:6… y tomó de su fruto, y comió…  Cuando Dios le da voluntad al hombre para que tome sus propias decisiones es para que el hombre no sea un ser controlado, dominado, sino que sea alguien que con voluntad propia  decida sujetar su voluntad libre a la voluntad del padre. Sal 40:8  El hacer tu voluntad, Dios mío, ha me agradado; y tu ley está en medio de mis entrañas.

La idea es voluntariamente rendir la voluntad personal a la voluntad de Dios, o sea pudiendo hacer lo que queramos, hacer la voluntad de Dios, esto lo dijo el apóstol Pable en cierto sentido cuando dijo: 1Co 6:12  Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Esto demuestra la libre voluntad del apóstol que decide no dejarse dominar por algunas cosas enfermizas de este mundo, el verdadero hijo de Dios debe aprender a hacer las cosas buenas que a Dios le agradan pero no por miedo sino mas bien por agradar a aquel que nos ha llamado, la idea básica del evangelio es sencilla, sujetar nuestra voluntad libre a la voluntad de Dios, sino aprendemos esto no servirá de nada todo el tiempo que estemos en una iglesia, 2Co 10:5  derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, el llamamiento a la gente religiosa es Isa 58:13  Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, Isa 58:14  entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

La clave para entrar al reino de los cielos radica en hacer o rendir nuestra voluntad a la voluntad divina, pues Cristo dijo: Mat 7:21  No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:22  Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Mat 7:23  Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Hacedores de maldad significa simplemente hacedores de su propia voluntad.

Hay mucha gente en las iglesias que dicen mucho, pero no hacen nada y Dios ve y reprocha esta actitud, Mat 21:28  Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, vé hoy a trabajar en mi viña. Mat 21:29  Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Mat 21:30  Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. Mat 21:31  ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Para Jesús lo mas importante de su ministerio era hacer la voluntad del padre, Jua 4:34  Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. Y también se nos dice en Jua 5:30  No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.y mas  Jua 6:38  Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Esta rendición de la voluntad personal es lo que hace la diferencia entre un verdadero cristiano y un verdadero mundano, 1Pe 4:1  Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, 1Pe 4:2  para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. 1Pe 4:3  Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. 1Pe 4:4  A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;

La voluntad libre y personal sujeta a la voluntad del padre determina:

  1. Respuesta a nuestras peticiones, 1Jn 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
  2. Permanencia en la buena doctrina. Jua 7:17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.
  3. Permanencia en la eternidad. 1Jn 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Cristo es el típico ejemplo del hombre que sujeta su voluntad personal a la voluntad del padre, esta sujeción determina el mayor reposo en este conflictivo mundo. Luc 22:42  diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

TEMA 14

 

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