El conocimiento que corrompe

(Tema 7, Predicado el martes, 31 de julio de 2018 en la iglesia central) 

1Co 8:1  En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica. 1Co 8:2  Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.

Todos tenemos un cierto grado de conocimiento de algunas cosas, de hecho que el conocimiento en sí no es malo, al contrario hace mucho bien, siempre y cuando tenga las causas correctas del porque se tiene; de lo contrario, ese mismo conocimiento puede llegar a destruir la vida de la persona. Que maravilloso es encontrarse a un médico con vocación de servicio, mas sin embargo gran parte de nuestro sistema de salud tienen médicos que ni tan siquiera tienen una pequeña pisca del porque son médicos y muchos lo creen solo porque tienen un diploma que les dice que son médicos, esta carrera es excelente si se tiene en claro que la causa del ser médico es ayudar y no enriquecerse. Un médico sin vocación simplemente es un hombre con conocimiento que le envanece y es seguro que al final terminara frustrado de la vida.

El sello de un perfecto ignorante es creer que lo sabe todo, 1Co 8:2  Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. El conocimiento en todas las áreas debe de tener como base el amor a Dios y al prójimo, porque es esto lo que frena el envanecimiento que el conocimiento produce. Co 8:3  Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él. La clave de los teólogos no debe ser conocer a Dios sino ser conocidos por Él.

Aunque una persona haga las mejores obras pero si no están bañadas del amor genuino nacido de un corazón limpio que ama, no sirven, 1Co 13:3  Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. Quiero hace notar que las claves para tener amor en nuestro conocimiento y evitar el daño que ello pueda producir son 15:

  1. Es sufrido, sencillamente el que ama sabe que debe de sufrir la incomprensión de los demás.
  2. Es benigno, tiene pensamientos de bien desde lo más profundo, no hay segundas intenciones.
  3. No tiene envidia, no se molesta por el conocimiento o prosperidad de otros.
  4. No se jacta de lo que sabe, al contrario el verdadero conocimiento hace humildes a las personas que lo poseen.
  5. No se envanece, no se deja controlar por lo que le digan otros, ni reclama derechos.
  6. No hace nada indebido, la verdadera sabiduría controla la naturaleza humana.
  7. No busca lo suyo o sea no utiliza su conocimiento para provecho propio, al contrario piensa en los demás.
  8. No se irrita, no le afecta que otros suban al contrario se alegra.
  9. No guarda rencor, el corazón está protegido contra el daño.
  10. No se goza de la injusticia, no se aprovecha de su posición, pues sus prioridades es servir.
  11. Mas se goza de la verdad
  12. Todo lo sufre, lo que haya necesidad, por servir.
  13. Todo lo cree, el mismo amor le permite tener esperanza en las personas.
  14. Todo lo espera, le permite saber que en este mundo puede pasar cualquier cosa, buena o mala.
  15. Todo o soporta, el amor ayuda a no esperar más de la gente y sabe que el ser humano es cambiante.

Con toda legalidad el amor es la forma de vida para la eternidad que nos dará estabilidad, 1Co 13:8  El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 1Co 13:9  Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; habrán algunas personas que consideran que en ellos está toda la verdad, estas personas son vanagloriosas y generalmente son simientes de sectas, recuerde que el verdadero sabio logra comprender que no lo conoce todo, pues la verdad esta diseminada en toda la tierra y por muy sabio que una persona se considere, él sabe que los verdaderamente sabios son aquellos que reconocen su ignorancia y limitaciones humanas.

La verdadera sabiduría se distingue de la sabiduría natural porque esta sabiduría de Dios produce resultados y da frutos, Stg 3:13  ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. La verdadera sabiduría hace personas sencillas no altaneras, Stg 3:14  Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; y esto es porque la verdadera sabiduría da resultados en la vida de los que la poseen, eso es como decir “yo soy salvo”, envés de decirlo demostrémoslo con nuestra forma de vivir, pues el testimonio tiene mayor peso que las palabras y si un teólogo, predicador o pastor, se siente grande solo por sus conocimientos pero NO da frutos para el Reino entonces no es sabiduría de Dios, aunque él diga lo contrario, Stg 3:15  porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Stg 3:16  Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.  

Los verdaderamente sabios no son los que dicen, sino los que hacen y  se conocen a grandes distancias, Stg 3:17  Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente 1. pura, después 2. pacífica, 3. amable, 4. benigna,  5. llena de misericordia y de 6. buenos frutos, 7. sin incertidumbre  8. ni hipocresía.

El conocimiento sin amor es como aguas estancadas, Mat 23:4  Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Mat 23:5  Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; Mat 23:6  y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, Mat 23:7  y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. Las obras y las predicas pueden ser correctas pero sino tienen la base del amor, es seguro que son personas jactanciosas, son metales con sonido incierto, Mat 23:14  ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. Mat 23:15  ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. El conocimiento sin amor no funciona, pues hace y crea seres con una naturaleza horrible, Mat 23:33  ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? De ahí el llamado del apóstol, Stg 3:1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. El resultado del conocimiento entremezclado es el dolor, Ecl 1:18  Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor. Al final nos damos cuenta que hubo una etapa donde la sabiduría de Salomón se entremezclo y se corrompió y por eso termino mal, es importante como empezamos, pero es todavía más importante como terminamos, la sabiduría que salomón tenia era una sabiduría entremezclada que lo encerró en la necedad, pues hablando de el mismo dice, Ecl 4:13  Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y necio que no admite consejos. Tenemos el problema que vivimos en un mundo donde todos creen saber la clave de la vidas atraves de su conocimiento, hay que saber si esa luz es luz de Dios y tener cuidado no sea que la luz que muchos dicen tener realmente no sea luz, Mat 6:23  pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?. El conocimiento no es malo lo malo es la jactancia que produce cuando no se tiene la esencia del porque se tiene, Dios nunca le dio conocimiento a Salomón para que se jactara de ser el hombre más sabio del mundo, la sabiduría de Dios, en su pueblo, es para servir a los demás no para servirnos de ella, en el panorama de la vida, usted y yo debemos de pasar desapercibidos y dar lugar a Cristo, entre menos se mencione su nombre y más se mencione el nombre de Cristo, es señal palpable de la verdadera sabiduría. 1Co 3:18  Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. 1Co 3:19  Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos.1Co 3:20  Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.