Todo tiene su tiempo

(Tema 9, Predicado el martes, 21 de agosto de 2018 en la iglesia central) 

Ecl 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

A veces queremos adelantar las oportunidades o detener el dolor, mas sin embargo esto eta totalmente fuera de nuestras limitaciones, desde que nacemos en este mundo entramos a un circulo de existencia el cual está marcado por algo que se llama tiempo, todo absolutamente todo esta enmarcado dentro de cuadros de tiempos.

La biblia enmarca varias causas principales que rodean los tiempos de los hombres, y cada tiempo es inevitable en el desarrollo de lo que Dios quiere del hombre: (de todas estas cosas quiero enmarcar ocho cosas)

  1. TIEMPO DE VIDA. 3:2 Tiempo de nacer, y tiempo de morir; estas dos cosas son las mas importantes y maravillosamente a diferencias de las demás cosas, estos dos tiempos aparecen totalmente fuera de nuestras posibilidades.
  2. TIEMPO DE OPORTUNIDADES. tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
  3. TIEMPO DE FRACAZAR Y APRENDER. Ecl 3:3 tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
  4. TIEMPO DE SUFRIMIENTO Y TIEMPO DE FELICIDAD. Ecl 3:4 tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
  5. TIEMPO DE RECIBIR Y TIEMPO DE RECHAZAR, Ecl 3:5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
  6. TIEMPO DE GANAR Y TIEMPO DE PERDER. Ecl 3:6 tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
  7. TIEMPO de SER HIJOS Y TIEMPO de SER PADRES. Ecl 3:7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
  8. TIEMPO DE TRABAJAR Y TIEMPO DE COSECHAR. Ecl 3:8 tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

Este esquema bíblico NOS está diciendo que todo y todos tenemos las mismas oportunidades en este mundo, sin excepción a pesar de las circunstancias, culturales y sociales que nos rodean y nadie es más o menos por su afán, ya que el afán es una enfermedad espiritual, que no le permite ver ni mucho menos entender los tiempos que vivie y en que usarlos con sabiduría. Ecl 3:9  ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? Todo el problema que el hombre enfrenta no son las faltas de oportunidades sino la falta de conocer sus tiempos y oportunidades, Ecl 9:11  Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. Esto significa que Dios mismo se encarga de darle a los hombres momentos específicos para que su vida sea menos dolorosa, Dios mismo le da al ser humano facultad de decidir y también le da la facultad de saber cuándo decidir. O sea que las oportunidades para todos son iguales en diferentes momentos, sin embargo todo el problema del hombre aunque nos cueste reconocerlo es que nunca conocimos el tiempo perfecto de nuestra elección y eso fue en algún momento las causas de cualquier ruina en la que estuviéramos viviendo. Ecl 9:12  Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos. Todos tuvimos oportunidad de estudiar, de mejorar nuestra condición familiar, pero decidimos otra cosa y ahora pues nos toca enfrentar las consecuencias de nuestras decisiones juveniles o pasadas, hayan sido buenas o malas, es natural que le echemos la culpa al gobierno, a los diputados, a los padres, al pastor etc. por las condiciones que estamos viviendo en el presente, pero la realidad es que de las condiciones buenas o malas que estás viviendo solo tienen un culpable…”TU MISMO”. Fueron nuestras propias decisiones las que nos llevaron a nuestras propias consecuencias presentes, sean buenas o malas; cuando pudimos hacer las cosas no las hicimos y fuimos apresados en las redes de nuestras decisiones.

Las oportunidades son para todas las generaciones, pues Dios mismo se encarga de tener todo preparado para cada generación y las llama en su momento, Isa 41:4  ¿Quién hizo y realizó esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros. El no conocer nuestro tiempo es lo que nos arrastra al fracaso, Heb 3:10  A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, Y dije: Siempre andan vagando en su corazón, Y no han conocido mis caminos. Heb 3:11  Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo. Israel no conoció el tiempo de Dios, el tiempo de las oportunidades, no conoció el tiempo correcto de tomar decisiones, Núm 14:41  Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis el mandamiento de Jehová? Esto tampoco os saldrá bien. Núm 14:42  No subáis, porque Jehová no está en medio de vosotros, no seáis heridos delante de vuestros enemigos. Porque el tiempo de subir a conquistar las tierra de la promesa había pasado hace doce horas antes de esta mala decisión, Núm 14:3  ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Núm 14:4  Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto. Y es que las obras de Dios ya están completas y son perfectas para sus pueblo, el trabajo nuestro es cnocer el tiempo exacto de la oportunidad, Efe 2:9  no por obras, para que nadie se gloríe. Efe 2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.  No somos salvos por buenas obras pero sis para buenas obras y estas obras ya están hechas perfectas, o sea que nuestro caminar cristiano sería mucho más fácil si tan siquiera conociéramos los tiempos de Dios, en esas obras, para que andemos en ellas o sea que andemos en el tiempo de Dios en ellas. Nuestra vida tiene todo triunfar espiritual y materialmente, solo debemos conocer el tiempo perfecto, ese es nuestro trabajo,  Ecl 3:10  Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Ecl 3:11  Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Ecl 3:12  Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; Ecl 3:13  y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. Sin necesidad de afanarse la vida es perfecta en el tiempo correcto de cada cosa.

La diferencia está en que los que entienden los tiempos, saben lo que deben hacer, en el momento preciso, 1Cr 12:32  De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.