La inconformidad diaria

(Tema 21, Predicado el martes, 15 de enero de 2019 en la iglesia central)

Ecl 4:15  Vi a todos los que viven debajo del sol caminando con el muchacho sucesor, que estará en lugar de aquél. Ecl 4:16  No tenía fin la muchedumbre del pueblo que le seguía; sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos de él. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu.

Vivimos en un medio golpeado por la tristeza, el desánimo y el dolor y el ser humano se esfuerza por todos los medios por alcanzar algún grado de sensación de felicidad, pero luego el hombre se da cuenta que lo que le llenó ayer, hoy ya no cumple las expectativas necesarias para darle alegría y tranquilidad; y esto es porque el hombre casi nunca se da cuenta que la enfermedad de la inconformidad la lleva dentro y es como querer alcanzar el viento o sea no importe todos los logros y éxitos que alcance, siempre por naturaleza va a haber un criterio de una sed continua insatisfecha, que los seres humanos sacian momentáneamente con diferentes cosas, (política, cine, televisión, placer, etc.), pero que luego vuelve a tener sed de otra cosa.

Es un hecho que el ser humano no necesita cosas materiales o naturales para ser feliz, pues la abundancia de las cosas no puede dar satisfacción verdadera, Luc 12:15  Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida (este es  el sentir o propósito) del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Y esto es por los síntomas que produce la inconformidad en nosotros pues nos hace sentir que lo que tenemos o poseemos generalmente no es lo que queremos, sino que queremos otras cosas, no importa que tan grandes o bellas cosas una persona llegue a poseer,  por naturaleza el hombre siempre va a tener deseos insatisfechos. La inconformidad es un mar que nunca se llena, Ecl 1:7  Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. Ecl 1:8  Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír.

Indudablemente el escritor de Eclesiastés, percibe esta realidad de una forma directa sobre su angustiante vida y al ver a los jóvenes emprendedores siguiendo la misma dirección de todos, el viejo Salomón puede darse cuenta que todo esto es un mismo ciclo de engaño que se repite una y otra vez en la vida de los hombres. Ecl 4:15  Vi a todos los que viven debajo del sol caminando con el muchacho sucesor, que estará en lugar de aquél. Al final de cada etapa de gobierno dentro de nuestra llamada “democracia o antiguamente la monarquía”, Siempre existía la pesadez del antiguo rey y la esperanza con un nuevo gobierno, pero esto es parte de la misma inconformidad de un pueblo de ver cómo se han llevado las riendas de un país, realmente es normal dentro de los preceptos naturales esta inconformidad y terminando un periodo volvemos al mismo punto donde iniciamos el ciclo, LA INCONFORMIDAD, o sea que se vuelve a repetir el mismo siclo, en donde se espera que el próximo gobierno haga mejor las cosas y mucha gente realmente creen que los nuevos gobernantes harán mucho mejor las cosas que los anteriores, pero la realidad es que lo hagan bien o lo hagan mal, siempre habrá un deseo insatisfecho en el corazón del pueblo. Ecl 4:16  No tenía fin la muchedumbre del pueblo que le seguía; sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos de él. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu. Ecl 4:15  Vi a todos los que viven debajo del sol caminando con el muchacho sucesor, que estará en lugar de aquél. Después de un mal gobierno de un rey necio, el pueblo miraba con esperanza el cambio de gobierno, pero lo que hace vivir mal a la gente no son realmente las circunstancias, sino la inconformidad profunda que hay en el corazón natural y es un hecho que la inconformidad traerá tristeza y dolor a la vida. Porque aunque el muchacho sea un buen gobernante, es un hecho que tarde o tempranos habrá una insatisfacción general porque la condición humana no nos permite tener paz. El pueblo estará contento por un tiempo pero luego está destinado a volver al mismo ciclo.

Somos por criterios naturales inconformes en todos los sentidos, (en el hogar, en el matrimonio, en la política, en la sociedad, en el país donde nacemos, con los rasgos físicos, etc.) en fin lo natural es que siempre haya inconformidad con lo que un día nos satisfizo. El juguete nuevo que para un niño puede parecer lo más novedosos en un determinado momento, al pasar unos días ese mismo juguete habrá perdido notoriedad en la vida del niño y esto refleja la naturaleza del ser humano y es porque ya lo llevamos dentro somos inconformes desde el inicio hasta el final.

Esta detracción que nace en nuestra propia naturaleza, nos lleva a tener una vida realmente complicada pues siempre nos estamos quejando por las circunstancias sean buenas o malas. En Egipto Israel Clamaba por libertad, Éxo 3:9  El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. en la libertad clamaba por Egipto, y en libertad el pueblo añoraba la esclavitud, Núm 11:5  Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; Núm 11:6  y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos. Inclusive MUCHO PUEBLO  se inconforma con el pastor que tienen en sus congregaciones, pensando que otros son mejores, pero esto es parte de lo mismo. La inconformidad en los seres humanos es un problema tan común que hace que las personas se vuelvan desleales, desagradecidas con lo que Dios nos ofrece y nos da. 

Por naturaleza sentimos el desagrado y la inconformidad de la vida, por lo que somos y tenemos, pero este desagrado solo es parte del juego de una naturaleza caída, pues no importa las grandes cosas o las cosas más bellas que en esta vida se puedan alcanzar, siempre habrán insatisfacciones y por ende siempre vamos a querer más de lo que tenemos, tristemente el espíritu de inconformidad está en nuestra propia naturaleza y solo puede ser saciado de una forma, Jua 4:13  Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; Jua 4:14  mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Bien se establece esta enfermedad en las palabras de un hombre que tuvo una vida exitosa en cuanto a cosas materiales, viniendo de la boca de Salomón estas palabras en Eclesiastés toman un valor relevante, que reflejan claramente este grave problema en el ser humano Ecl 1:7  Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. Ecl 1:8  Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. El síntoma más sobresaliente  de esta enfermedad es sencillo,  nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. Tristemente esta es la herencia recibida de nuestros padres una naturaleza que nunca se llena, por mucho que se reciba el hombre en su propia naturaleza jamás podrá satisfacerse y al no estar satisfecho, mucho menos podrá alegrarse en lo que tiene y al no estar alegre pues nunca será de una aptitud de agradecimiento. Pro 27:20  El Seol y el Abadón nunca se sacian;  Así los ojos del hombre nunca están satisfechos. Y por muchos bienes y bendiciones que reciba el ser humano jamás se sacia y esta es una de las más graves enfermedades que destruyen al ser humano durante el trayecto de su vida, pues el hombre se afana y se fatiga por lo que no tiene y nunca agradece por lo que ya recibió.