El pecado de murmurar

Tema 9

1Co 10:10  Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

Sin lugar a dudas este fue el pecado más frecuente del pueblo de Israel, atravez de los años y en todas sus murmuraciones se podía ver su incomodidad contra Dios:

CUANDO SALIERON DE EGIPTO, Éxo 14:11  Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?

CUANDO LAS COSAS NO IBAN BIEN, Éxo 15:23  Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Éxo 15:24  Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?

CUANDO NO HABIA COMIDA, Éxo 16:2  Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; Éxo 16:3  y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.

CUANDO SE CANZABAN DE LA COMIDA, Núm 11:4  Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!

POR TODO, Núm 11:1   Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento.

CUANDO VEIAN LOS OBSTACULOS, Núm 14:2  Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! Núm 14:3  ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Núm 14:4  Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto.

CUANDO RECIBIAN LA RETRIBUCION POR SU PECADO, Núm 16:41  El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.

CUANDO SE ABURRIAN DE SUS AUTORIDADES, Núm 17:5  Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros.

El pueblo de Israel hizo de la murmuración, así como mucho pueblo en las iglesias, un hábito de vida, la murmuración era parte de su propio existir,  es difícil pensar que una persona que se acostumbre a andar siempre quejándose y que puedan pasar los años y siempre siga siendo el mismo murmurador. Mas sin embargo El pueblo de Israel, comenzó su marcha, MURMURANDO, cuando salieron de Egipto y curiosamente, treinta y ocho años después, seguían Murmurando, Núm 20:3  Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! Núm 20:4  ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias? Debemos ser cuidadosos con este asunto, porque si nos acostumbramos a ser personas que por todo se quejan, es casi seguro que terminaremos en una condición deplorable, de hecho que muchas personas en las iglesias son personas conocidas por su mal hábito de quejarse por todo y estas personas son altamente murmuradores y divisionistas y lo más triste es que  pasan los años y siempre siguen siendo los mismos murmuradores. Por eso se nos advierte, 1Co 10:10  Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor, es difícil indagar a qué momento se refiere Pablo, porque este pueblo prácticamente murmuraba todos los días y por todo, o sea era como que este pecado se había convertido en algo habitual dentro de sus vidas; pero muy probablemente el apóstol,  se refiera al relato donde se nos habla de la rebelión de Coré, de hecho la rebelión, CORÉ la levanto MURMURANDO CONTRA MOISES, no se nos olvide que la murmuración es el arma más poderosa de la rebelión.  Núm 16:1  Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente, Núm 16:2  y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. Núm 16:3  Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová? Indudablemente que Una rebelión o inclusive un división,  no comienza de la nada, comienza en el corazón de una persona inconforme que luego contamina a otros atravez de sus palabras, y lo más terrible es que aprendemos a ver la murmuración como algo normal aun dentro de la iglesia, muchos hermanos e inclusive pastores, se acostumbran a vivir comiéndose unos a otros, Gál 5:15  Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros. La murmuración consume la vida espiritual y fue un pecado que dañó profunda y terriblemente,  el caminar de Israel y daña también terriblemente la comunión entre hermanos en nuestras iglesias.

Generalmente a este pecado no se le da la seriedad y la gravedad,  que conlleva en sí mismo,  mas sin embargo a los ojos de Dios, este pecado es realmente grave, porque es el, se encierran muchos otros, como la inconformidad, el menosprecio y el pecado más grave llamado  rebelión. Inclusive cuando  María y Aarón, murmuraron contra Moisés, Dios se enojó mucho, tanto que María,  fue castigada severamente con Lepra, Núm 12:1  María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita. Núm 12:2  Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová. Núm 12:3  Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. No sabemos mucho acerca del asunto de que mujer “Cusita se habla, algunos estudiosos de la biblia, creen que se refiere a la misma Sefora, que era su esposa y que NO era Israelita, pero sea lo que sea, Dios vio terriblemente mal, el hecho que se esté hablando y menospreciando a su siervo Moisés, y es que la murmuración, espiritualmente es tan grave como un asesinato, Mat 5:22  Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Por eso es indecoroso para el pueblo que trate de acercarse a Dios, aun sabiendo que murmuran y menosprecian a su prójimo, ya no digamos a sus ministros, es muy posible que nuestros pastores cometan una y otra vez sus errores ministeriales, pero en ningún momento se nos da la facultad al pueblo en murmurar contra ellos, de hecho nadie puede acercarse a Dios si primero no desiste de su maldad,  Mat 5:23  Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, Mat 5:24  deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

Aarón Y María murmuraron contra Moisés y Dios se enojó tanto que hirió a Maria que parece que era la precursora de este asunto, con lepra, Núm 12:9  Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue. Núm 12:10  Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa. Así de grave debemos de ver a los murmuradores, pues la lepra era una enfermedad terriblemente contagiosa. De hecho que el apóstol Santiago nos hace una advertencia sobre este asunto, Stg 4:11  Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Stg 4:12  Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro? No importa los errores del prójimo no tenemos licencia para andar menospreciando a nadie, debemos hablar solo si las circunstancias son necesarias y con los ministros para que ellos tomen cartas en el asunto dependiendo del caso.

La murmuración se alimenta de detracciones tales como, la hipocresía, el descontento,  la envidia, etc. Y generalmente por un ende natural, nos quejamos de las autoridades que están sobre nuestra vida y no logramos ver que una murmuración contra una autoridad puesta por Dios es una pecado directo contra Dios mismo, Éxo 16:8  Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová. La murmuración siempre lleva como objetivo final la división y el perjuicio del orden ya establecido.

La murmuración puede nacer de varias fuentes:

BUENAS OBRAS, Existen personas que comienzan a murmurar luego de que han hecho algo bueno, por la obra de Dios o por el bien de alguien pero luego ven que otros no han ayudado y entonces nace esta enfermedad y comienzan a criticar y a murmurar en contra lo demás,  por eso la biblia nos recomienda tener sumo cuidado en esto,  Flp 2:14  Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

COMPLEJOS DE SUPERIORIDAD, los fariseos murmuraban contra Jesus porque siempre se creyeron superiores, Jua 7:48  ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? Jua 7:49  Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es.

INCONFORMIDAD, Núm 16:11  Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová; pues Aarón, ¿qué es, para que contra él murmuréis? Núm 16:12  Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá. Núm 16:13  ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente? Núm 16:14  Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos.

FALTA DE FE, Deu 1:27  y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos aborrece, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo para destruirnos.

La murmuración es una de los pecados que dañan directamente la comunión en un iglesia y contamina el ambiente sano de reunión, por eso es que este pecado es tan aborrecible para Dios, Pro 6:16  Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: Pro 6:17  Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, Pro 6:18  El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, Pro 6:19  El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos. Seis cosas aborrece Dios, y la séptima es la más detestable de todas estas cosas,  pues la murmuración no solo lleva la mala intención de contaminar y separar, sino en última instancia es el inicio de la rebelión contra el orden de Dios.

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