La gravedad de los pecados sexuales

 Tema 7

Mat 22:35  Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Mat 22:36  Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Mat 22:37  Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Mat 22:38  Este es el primero y grande mandamiento. Mat 22:39  Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Mat 22:40  De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Los pecados sexuales son condenados por Dios por muchas razones justas, entre ellas es que los pecados sexuales (no importa lo que sea), son pecados egoístas que transgreden directamente los dos más importantes mandamiento de Dios, Pues una persona que caiga en el problema del adulterio, está dañando la integridad, el sentir de sus hijos, de su esposa, pero él no se pone a pensar en las terribles consecuencias y daños psicológicos y espirituales con los cuales está marcando la vida de su familia para siempre, el adultero solo piensa en  su propio placer personal y manifiesta que no le importa nada ni nadie sino simplemente satisfacer su propio capricho.

Como ya lo hemos dicho los impulsos sexuales son tan fuertes que una vez despiertos difícilmente se pueden controlar, entonces la responsabilidad propia, delante de Dios es mantener estos impulsos lo mas posible “dormidos” y esto se logra simplemente, no tentando al gigante natural, pues una vez despierto no se detendrá hasta que haya dado a luz la muerte misma, Stg 1:13  Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios(para pecar, aquí es necesario hacer una diferencia entre prueba y tentacion); porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; Stg 1:14  sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia (esta concupiscencia es el deseo sexual ya despierto), es atraído y seducido. Stg 1:15  Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Obligadamente debemos considerar que en ninguna manera Dios nos incitara al pecado, ni mucho menos que Dios estará de acuerdo en que dañemos a nuestras familias y marquemos la vida de nuestros hijos. Stg 1:16  Amados hermanos míos, no erréis. Porque hay munchos inclusive predicadores modernos que tratan de ver los pecados sexuales como asuntos sin importancia y se justifican, diciendo que la gracia de Dios, lo cubre todo, pues por mucho que nos queramos justificar los pecados sexuales, son aberraciones graves delante de Dios, pues la voluntad divina ala redimiernos no es que tengamos placeres egoístas, sino que seamos ejemplo de cordura ante el mundo, Stg 1:17  Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. Stg 1:18  El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

La biblia nos hace ver la gravedad de como Dios ve los pecados sexuales atravez de la sentencia de la ley divina, sobre estos pecados:

Como Dios ve el ADULTERIO,  Lev 20:10  Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

Como Dios ve el INSESTO, Lev 20:11  Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos. Lev 20:12  Si alguno durmiere con su nuera, ambos han de morir; cometieron grave perversión; su sangre será sobre ellos.

Como Dios ve la HOMOSEXUALIDAD, Lev 20:13  Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.

Como Dios ve la BESTIALIDAD, Lev 20:15  Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto, y mataréis a la bestia. Lev 20:16  Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente; su sangre será sobre ellos.

INCLUSIVE LA MENSTRUACCION,  Lev 20:18  Cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo.

En todos estos pecados antes mencionados, el denominador común, es el egoísmo personal.

NO debemos ni podemos ignorar el poder que la sexualidad tiene en los seres humanos, pues por esa ha sido la causa del fracaso de muchos predicadores y hombres de Dios a lo largo de la historia humana, fue la causa de la ruina del hombre más fuerte del mundo, Jue 16:16  Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia. Jue 16:17  Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres. Y también fue una de las causas del fracaso del hombre más “sabio” 1Re 11:3  Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón. Estas son cosas que no debemos ignorar. El poder de la sexualidad es realmente fuerte dentro de nosotros, como lo dijimos es un “gigante poderoso dormido” y es bueno y sería bueno que permaneciera así, en lo necesario pues una vez despierto difícilmente se podrá controlar, muchas personas abren una pequeña fotografía en internet de la tristemente llamada “pornografía”, y luego abrirá otra y otra y pasaran horas dañándose la vida de morbosidad y aunque quiera controlarlo, no podrá, porque el gigante de la concupiscencia se ha despertado, este gigante despierto de la sexualidad es la causa del embarazo de muchas jovencitas en nuestra sociedad y también es el fracaso, el dolor y la disolución de muchas familias.

Es un hecho que todos los pecados traen daños y consecuencias, pero los pecados sexuales y principalmente el pecado sexual más común que es EL ADULTERIO, que tanto daño ha causado a millones de  FAMILIAS y que es una afrenta directa a los dos mandamientos de los cuales depende toda la ley, pues el adulterio daña directamente a nuestro prójimo cercano y hay que considerar que en todas las sociedades y atravez de la historia y principalmente en nuestro tiempo, conlleva un nivel mayor de consecuencias, por causa de las graves secuelas de dolor que deja a la familia, pero especialmente, la vida de los hijos queda marcada para siempre; o sea el adulterio se ve “tan sencillo desde nuestra sociedad”, pero la realidad es que marca el corazón de algo tan sagrado para Dios como lo es la familia.

Las familias tienen que pagar tristemente con dolor el egoísmo sexual de un hombre o una mujer irresponsables, que solo piensan en ellos mismos y no piensan en todo el dolor y los traumas que dejaran en otros por sus malas acciones.

La concupiscencia sexual es algo que si bien es cierto que está dentro de nosotros es nuestra propia responsabilidad mantenerla lo más dormida posible, y esto atravez del alejamiento que produce el entendimiento, Pro 5:1  Hijo mío, está atento a mi sabiduría, Y a mi inteligencia inclina tu oído, Pro 5:2  Para que guardes consejo, Y tus labios conserven la ciencia. Pro 5:3  Porque los labios de la MUJER EXTRAÑA destilan miel, Y su paladar es más blando que el aceite; Pro 5:4  Mas su fin es amargo como el ajenjo, Agudo como espada de dos filos. Pro 5:5  Sus pies descienden a la muerte; Sus pasos conducen al Seol. Pro 5:6  Sus caminos son inestables; no los conocerás, Si no considerares el camino de vida. Nadie podrá luchar contra este gigante una vez despierte, pero se puede mantener dormido, atravez de la prudencia, al alejarnos lo más posible de la tentación, Pro 5:8  Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa; sencillamente con este tipo de cosas no se puede estar jugando.

Las consecuencias del adulterio son secuelas y facturas pendientes, “por los cinco minutos de placer ilegal, SE PAGAN FACTURAS TODA LA VIDA” y según la Biblia, por causa del adulterio se pierden cuatro cosas en el individuo que cae presa de este poder, algunas jamás se vuelven a recuperar:

Se pierde EL HONOR, Pro 5:9  Para que no des a los extraños tu honor,

Se pierde el TIEMPO, Pro 5:9…Y tus años al cruel;

Se pierde el SENTIDO de la vida, vive sin propósitos, Pro 5:10  No sea que extraños se sacien de tu fuerza,

Se pierden LOS RESULTADOS, Pro 5:10  Y tus trabajos estén en casa del extraño;

Se pierde la ALEGRIA Y EL GOZO, Pro 5:11  Y gimas al final, Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,

Se DUELE por lo que ya NO puede ser,  Pro 5:12  Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión

La biblia una y otra vez nos hace el llamado a hacer la diferencia como pueblo de Dios, ante el mundo, Lev 20:22  Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo os introduzco para que habitéis en ella. Lev 20:23  Y no andéis en las prácticas de las naciones que yo echaré de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.

El pueblo de Dios debe de cuidarse de todas estas prácticas naturales pecaminosas y entender el llamado de ser un pueblo diferente y santo en todas estas cosas. Lev 20:26  Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.