La Irresponsabiblidad

tema 18 «a la Imagen de Dios» 

Gén 3:8  Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

Después del fracaso de dignidad de Adam y Eva, ellos simplemente se esconden en la oscuridad, por la vergüenza de la desnudez que sienten ante tal fracaso, es interesante ver que la presencia que antes era causa del gozo de ellos, ahora es miedo y vergüenza, Gén 3:10  Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.  Y Podemos denotar las tres cosas en las palabras de Adam, que conlleva el pecado cuando los hombres oyen la vos de Dios:

  1. Causa de no querer oír, (porque estaba desnudo)
  2. Resultado que produce el pecado, (y tuve miedo)
  3. Accionar del hombre pecador ante la vos Divina.(y me escondí)

Cuando se pierde la dignidad de un llamamiento o una posición que tenemos, obligadamente se pierde la todo tipo de comunión, ya que la misma acusación de saber que hicimos lo que no debíamos hacer, lo lleva al hombre natural a  alejarse de todos en lo más posible y esconde sus pecado en la oscuridad y esto por causa de no actuar de acuerdo a lo se esperaba de él, y la acción que en ellos surge es la de esconderse y esto es como tratando de NO aceptar las responsabilidades y los resultados de sus propias decisiones y acciones.

A pesar de su fracaso, Dios siempre ha llamado al hombre, Gén 3:9  Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? se puede denotar el amor divino por su creación atravez del llamamiento que este recibe, pues siempre ha sido así, de hecho no pudiésemos amarle si primero Él, no nos hubiera llamado y amado primero, 1Jn 4:19  Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. El llamamiento de Dios a l hombre pecador es y siempre ha sido a enfrentar este miedo y vergüenza ante la Luz y la Verdad. Mas sin embargo la respuesta del hombre al llamamiento divino, casi siempre ha sido la misma, Jua 3:19  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Jua 3:20  Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

Y es que el mayor peligro es tratar de ignorar el llamado a venir al juicio a ponernos a cuenta y a  enfrentar nuestro fracaso con sinceridad, lo mejor es enfrentar al que nos acusa, enfrentarlo con la verdad, Mat 5:25  Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. La idea de este versículo es sencillamente, arreglar las cosas mientras haya tiempo, no ignorar el problema sino  enfrentarlo, lo antes posible.

Debemos de considerar que cuando Dios nos llama es porque realmente nos ama, 1Jn 4:16  Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 1Jn 4:17  En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 1Jn 4:18  En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. 1Jn 4:19  Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. La idea es aceptar el llamamiento, enfrentar nuestra desnudez y ponernos a cuenta, con la Verdad, Isa 1:18  Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

Dios llamó a Adam, para que enfrentara sus miedos causados por el pecado, recuerde que Dios ya sabía sobre el fracaso del hombre, pero su llamado es misericordia para el hombre a aceptar la verdad, mas sin embargo lo que Adam hizo fue justificarse así mismo, tratando de evadir la verdad de su innegable fracaso, Gén 3:12  Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera medio del árbol, y yo comí.

Cuando no queremos enfrentarnos a la Verdad de un fracaso, hacemos que la rotura del problema sea mayor; lo mejor es confesar con humildad nuestro desvarió y esperar en la misericordia de Dios. Pues Bien lo decía el salmista David, entre más nos escondemos de la Luz y de la Verdad, más nos consumimos nosotros mismos, Sal 32:3  Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. Sal 32:4  Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Sal 32:5  Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. y es que la condición humana ante el pecado es algo que no se puede negar, lo mejor es reconocer, aceptar y pedir ayuda a Dios, como lo hizo el salmista y como lo aconseja, Sal 32:6  Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado