El mal concepto de Guerra

Introduccion

2Ti 4:7  He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Definitivamente somos llamados pelear una batalla sabemos que estamos en una guerra sin cuartel y que esta batalla únicamente se terminara cuando muramos, pero mientras vivimos en este mundo debemos presentar batalla de hecho que uno de los conceptos que más se mencionan en las líneas evangélicas hoy en día es la expresión “guerra espiritual” y con este concepto generalmente se enfoca la idea de pelear contra espíritus, echar fuera demonios, sanar enfermedades etc. e inclusive este mal concepto es el grito de batalla y presentación del mal llamado “evangelio de la prosperidad”, en donde se asume la idea que debemos de pelear por las riquezas, beneficios y felicidad que el diablo nos quiere quitar”; mas sin embargo la guerra espiritual a la que somos llamados como creyentes es diferente.

La verdadera guerra espiritual a la que somos llamados, es aquella que se libra internamente, aquella que nos libera de los efectos y de las emociones internas que son uno de los más grandes obstáculos que nuestra naturaleza lleva dentro de sí y que se oponen a la justicia y Luz de Dios en nosotros o sea que los sentimientos y emociones son los impulsos de oscuridad del corazón humano conformado a este mundo.

Generalmente somos controlados, en todas nuestras acciones y decisiones, por las mismas emociones pecaminosas en las cuales fuimos enseñados desde nuestro nacimiento y esta es a la guerra que el apóstol nos llama, Rom 12:2  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. La etapa de esta transformación a la que el apóstol nos llama es realmente nuestra guerra espiritual. La idea es llevar la suficiente Luz de Dios, a nuestro interior, para cambiar nuestra forma de pensar, para que cambie nuestra manera de vivir y es que la diferencia entre un creyente y un inconversos solo es una, y se llama Luz de Dios, Pro 4:18  Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto. Mientras que el no creyente se encuentra en un camino donde no hay ningún tipo de Luz, Pro 4:19  El camino de los impíos es como la oscuridad; No saben en qué tropiezan. Y esta Luz  que llega al corazón de cada persona,  es la clave del poder de la vida cristiana en esta tierra, de hecho por eso una y otra vez el llamado es el mismo, Col 3:2  Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Debemos vivir en la tierra, viendo la Eternidad, para poder sobrellevar todas las adversidades que vienen sobre nosotros, esta era la Luz que mantenía firme el corazón del apóstol Pablo, Rom 8:18  Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

Y es que todo depende de donde ponemos nuestra mirada, recuerde que vemos de acuerdo a la Luz que cada uno lleva por dentro, Mat 6:21  Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Es sencillamente claro que Donde está nuestro tesoro esta también nuestro corazón, está nuestro pensamiento, nuestra dirección, están nuestros propósitos, están nuestras metas;  y es donde está el corazón enfocado y recuerde que el corazón es el centro de nuestra la vida.

En lo natural, nuestras decisiones son controladas por nuestras emociones y sentimientos y esto depende de cómo veamos las cosas, y de lo que para uno sea importante a su propia luz; es por eso que se nos anima a tener una buena visión de las cosas que deben ser prioridad para nuestra vida, Mat 6:19  No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; Mat 6:20  sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

Todo creyente tiene una batalla interna muy difícil, por varias razones:

1. PORQUE AL ENEMIGO Real, LO LLEVAMOS DENTRO. Rom 7:21  Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.

2. PORQUE LA OSCURIDAD QUE NOS RODEA EN ESTE MUNDO, alimenta las tinieblas que ya están dentro, Mat 6:23  pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay (no es Luz sino…) es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? Y esto porque estamos en un mundo lleno de cosas atractivas que incitan nuestras emociones, como el deporte, el placer, el dinero etc. Y siendo honestos todo esto conlleva un cierto atractivo para cualquier ser humano y nosotros aún como cristianos debemos estar claros que no estamos exentos a este tipo de tentaciones; muchas personas tratan de ignorar estas debilidades naturales, atravez del legalismo religioso que trata como de esconder las debilidades internas atravez de atuendos o normas de la iglesia y muchos cultos están llenos de personas que inclusive hasta se burlan de las debilidades de otros, cuando ellos mismos están rodeados de estas mismas debilidades, Gál 6:1  Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

Debemos tener conciencia clara de nuestras propias debilidades y también del enemigo que nos rodea, aprovechándose de estas debilidades naturales, Efe 6:12  Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. O sea resumiendo el asunto, debemos estar bien claros en dos cosas:

  1. SOMOS DEBILES POR NATURALEZA.
  • HAY TODA UNA ORGANIZACIÓN DE LAS TINIEBLAS que se aprovechan de estas nuestras debilidades, dentro y fuera.

Hay toda, una organización de las tinieblas atrincheradas contra nuestra vida espiritual, en debilidades naturales que llevamos dentro, estos son principados, potestades y gobernadores que están en las tinieblas, esa es su fortaleza  y si son gobernadores lo que se nos está diciendo es que ellos tienen una cierta potestad y mandan en esa jurisdicción, o sea donde hay tinieblas ellos mandan, ahora sabiendo esto,  es bueno hacernos una pregunta, ¿Dónde están las tinieblas donde ellos mandan y gobiernan? Cristo nos dice, donde están, Mat 6:22  La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; El Señor dice quelos ojos del ser humano funcionan como lámpara para el cuerpo y la pregunta que surge a consecuencia de esto es que si los ojos son lámpara para nuestro cuerpo, hacia donde nos alumbran, ¿hacia afuera o hacia adentro? La respuesta determina todo, pues es atravez de los ojos que puede entrar a nuestro cuerpo, luz o tinieblas, Mat 6:23  pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? Todo depende, de si nuestro ojo es bueno o malo,  entonces La luz o las tinieblas se reciben dentro de nuestro cuerpo dependiendo de lo que vemos o sea hacia donde esta nuestra visión, sencillamente si vemos a Dios, entrara la Luz de Dios, pero si vemos al mundo entraran las tinieblas y es aquí donde debemos aceptar una  triste realidad para mucho pueblo de Dios y es  que vivimos en un mundo cargado de oscuridad, donde todos los días, envía a nuestro interior,  cantidades de oscuridad atravez de los ojos.

Los ojos controlan nuestra visión y la visión  se enfoca en lo que para nosotros es importante y esto controla nuestras emociones, este es el verdadero problema que llevamos dentro, siendo honestos y realistas con nosotros mismos, existen muchas áreas de nuestra vida que son gobernadas por la oscuridad que en años han entrado y sacar estas tinieblas, donde los gobernadores de oscuridad mandan, es el desafío, es la batalla que debemos librar todos los días y hacer que llegue la luz de Dios, Conscientemente esta es nuestra verdadera guerra espiritual, “SER LIBERADOS DE LAS FORTALEZAS DE OSCURIDAD, que llevamos dentro”, estas fortalezas están bien atrincheradas en costumbres, caracteres, vicios, pasiones, caprichos y muchas otras detracciones que todavía están dentro de nosotros.

Predicado en San Ignacio, el domingo 30 de junio del 2019

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