Un Principio muy importante

Introduccion al «Estudio del libro de Job»

Luc 19:26  Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

Hay Un principio muy importante en el Reino de Dios que debemos tener en cuenta si queremos entender las causas de las pruebas que vienen sobre el pueblo de Dios,  Mat 13:12  Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. En otras palabras, lo que Jesús está diciendo es que el reino de Dios, el rico se vuelve más rico y el pobre más pobre, de hecho que el profeta Daniel lo entendió de esa forma, cuando dijo, Dan 2:21  El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos; O sea Dios que es el dueño de los tiempos y de los reyes de la tierra, da sabiduría al que ya es sabio y da entendimiento al que ya es entendido.

En el Reino de los cielos,  al que tiene más, pues se le dará más y al que tiene menos aun lo poco que tiene le es quitado, Mat 25:28  Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Mat 25:29  Porque al que tiene, (y da resultados) le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y no es un principio aislado, pues en la historia paralela de las “minas” se mantiene este principio Luc 19:24  Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas. La intercesión de aquellos hombres representa un criterio natural de cómo se percibe aquella decisión y de hecho la ven como una especie de injusticia, Luc 19:25  Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.  Algunos pueden inclusive llegar a considerar que a unos, Dios les dá mas facultades, dones o talentos, pero si vemos bien con los ojos espirituales, nos daremos cuenta que lo que muchos tienen, es porque simplemente  lo  han buscado y lo han pedido con fe y propósitos, el apóstol Santiago, nos hace el llamado a pedir, pero a pedir bien, Stg 1:5  Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Stg 1:6  Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. Stg 1:7  No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. Stg 1:8  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

La biblia nos dice que el que busca encuentra y el que sabe lo que pide, es lo que recibe, muy al pesar de que parezca en lo natural una medida injusta, realmente no lo es, pues cada quien tiene iguales oportunidades para llegar tan alto como quiera o tan bajo como quiera, cada uno recibe lo que busca, Mat 13:45  También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, Mat 13:46  que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.  Y muy al pesar de la intercesión de aquellos hombres el principio, es inalterable, Luc 19:26  Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y hay que considerar que este no es un principio aislado, más bien es equitativo en las Escrituras, Mat 25:28  Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Mat 25:29  Porque al que tiene, (y dá resultados) le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

El punto determinante es simple de entender y es que Dios busca y perfecciona a los que ya, están dando algún tipo de resultados, 2Cr 16:9  Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, (esto es para buscar y) para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Sencillamente, Dios busca continuamente corazones sinceros, para perfeccionarlos más.

Aquí se atribuye un criterio de voluntad personal en la búsqueda de la justicia, Mat 5:6  Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Desde esta perspectiva debemos de considerar el interés de         Dios en uno de los tres hombres más justos del Antiguo testamento y que las mismas escrituras determinan el nivel de carácter que tenía este hombre, Job 1:1   Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

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