La riqueza de los pobres en espiritu

Stg 1:9  El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación;

Desde pequeños se nos enseña a prepararnos para ser grandes en esta vida, mas sin embargo es la pobreza en espíritu la mayor de las riquezas de un carácter humano, pues para Dios un espíritu afable  y apacible es de grande estima (extremadamente valioso) delante de Dios, 1Pe 3:4  sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable (una persona agradable, comprensible y con quien da gusto platicar por sus dulce carácter) y apacible, que es de grande estima delante de Dios,  lo contrario el espíritu de una persona “espiritualmente rica” porque se vuelve una persona, orgullosa,  intolerante, engreída y esta, que es una de las riquezas que el mundo dá, para Dios es un criterio de una penuria delante de Dios, Stg 1:10  pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. Lo que debemos sentir con la gente exasperada, no es enojo sino más bien “lastima y misericordia”, porque esa persona es una persona que lleva una carga tan pesada que ni ella misma se puede aguantar.

Jamás la humildad, se debe de ver como un criterio de pobreza económica, porque como ya lo hemos dicho hay pobres económicamente, pero que son personas  exageradamente orgullosas. Y también conocemos al ser más poderoso y rico del universo, al que es dueño de todo, Sal 24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.  Pero al mismo tiempo es el más humilde, Sal 113:5  ¿Quién como Jehová nuestro Dios, Que se sienta en las alturas, Sal 113:6  Que se humilla a mirar En el cielo y en la tierra? Y es que la humildad es un asunto de aptitudes más que de posesiones, Mar 10:42  Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Mar 10:43  Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, Mar 10:44  y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Mar 10:45  Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. Esta es la verdadera humildad que Dios ama en el corazón de los hombres, como el salmista lo dice: Sal 138:6  Porque Jehová es excelso, y atiende (recibe o ama) al humilde, Mas al altivo mira de lejos.

La pobreza espiritual en este mundo nos lleva a obtener CUATRO riquezas en el reino de Dios:

  1. NOS AYUDA A ACEPTAR NUESTRAS LIMITACIONES Y DEBILIDADES, Gál 5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. Gál 6:1  Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
  2. NOS AYUDA A VIVIR BAJO CRITERIOS DE OBEDIENCIA. Mat 8:8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente dí la palabra, y mi criado sanará. Esta fe nace del corazón de un hombre que se humilla ante Jesús reconociendo la autoridad y el poder de Dios atravez de Cristo, Mat 8:9  Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Mat 8:10  Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
  3. NOS AYUDA PARA DAR, EL MAYOR SACRIFICIO DE AMOR. Flp 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; Flp 2:4  no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Flp 2:5  Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, Flp 2:6  el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, Flp 2:7  sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Flp 2:8  y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
  4. NOS AYUDA A SERVIR MAS QUE A SER SERVIDOS, Jua 13:3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, Jua 13:4  se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Jua 13:5  Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. Jua 13:12  Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Jua 13:13  Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Jua 13:14  Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Jua 13:15  Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

En este mundo hay ricos que al final se darán cuenta de que en toda su vida fueron realmente pobres y pobres que verdaderamente fueron ricos, Pro 13:7  Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas. Todo dependerá de donde están nuestras prioridades,  Luc 12:13  Le dijo uno de la multitud: Maestro, dí a mi hermano que parta conmigo la herencia. Luc 12:14  Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Luc 12:15  Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Luc 12:16  También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Luc 12:17  Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Luc 12:18  Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; Luc 12:19  y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Luc 12:20  Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Luc 12:21  Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

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