Llevados a la minima expresion

Los hombres de fe siempre tuvieron y tienen que ser llevados a lugares o momentos donde sus fuerzas naturales, se acaban y fue y es ahí donde se encontraron con la fe, Gén 32:28  Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Jacob siempre fue un hombre que se defendió atravez de su astucia, mas sin embargo tuvo que ser llevado al momento de la desesperación, al momento donde la astucia humana no vale nada, para poder encontrarse plenamente con el Dios de la fe y es que la vida plena de los hombres está vinculada a este principio, Sal 106:47  Sálvanos, Jehová Dios nuestro, Y recógenos de entre las naciones, Para que alabemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas. La petición del salmista es “sálvanos de entre las naciones que nos tienen en cautividad…” y es importante el saber Por qué Dios permite tanto mal en la tierra y es porque el mal destruye el humanismo y al confianza personal.

Necesariamente tenemos que ser llevados a niveles difíciles para aprender a gloriarnos en Dios, Jue 7:2  Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. Son los mismos problemas que enfrentamos en los lugares más oscuros donde se forma la pobreza espiritual en nuestra vida, 2Co 1:8  Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia;  pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. 2Co 1:9  Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; curiosamente el mal que nos rodea, es lo que nos hace aceptos a esta bienaventuranza, aunque al igual que el profeta Habacuc, nos cueste entenderlo,  Hab 1:13  Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él, Hab 1:14  y haces que sean los hombres como los peces del mar, como reptiles que no tienen quien los gobierne? La pregunta del profeta es ¿Por qué permites este mal que nos rodea? Y la respuesta de Dios es y será la misma siempre, Hab 2:2  Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Hab 2:3  Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. Hab 2:4  He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Sencillamente el mal que nos alcanza es para quebrantar la soberbia que por un ende natural llevamos dentro, Pro 16:18  Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu. La soberbia será quebrantada y este es el punto central del porque nos rodea el sufrimiento y el dolor. Lo mejor o mejor dicho la medicina para evitar el sufrimiento en lo menos posible, es la humildad, Pro 16:19  Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios. Pro 16:20  El entendido en la palabra hallará el bien, Y el que confía en Jehová es bienaventurado. El mal viene sobre nuestra vida para quitarnos la fuerza humana en la cual confiamos y hacernos pobres en espíritu o dependientes de Dios, que es lo mismo. Deu 32:36  Porque Jehová juzgará a su pueblo, Y por amor de sus siervos se arrepentirá (se detendrá), Cuando viere que la fuerza pereció (fuerza humana), Y que no queda ni siervo ni libre.

Curiosamente la mayor Riqueza de una persona, en el Reino de Dios es la POBREZA ESPIRITUAL, 1Pe 5:5  Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. 1Pe 5:6  Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; y solo somos llevados a este nivel de riqueza del reino,  cuando somos reducidos a la mínima expresión del orgullo humano. El llamado es rotundamente claro el hombre debe humillarse delante de Dios y humillarse únicamente significa reconocer su necesidad de Dios y reconocer que no es absoluto ni independiente del favor divino; humillarse significa no reclamar ningún derecho y aceptar que necesitamos de Dios, más que del aire que respiramos.

Lo contrario a la humillación se llama soberbia y la biblia dice que la soberbia destruye la condición de bien del hombre, el hombre fue creado en la condición natural de barro, para aprender a humillarse delante de su Creador, la humillación trae paz para el espíritu humano y sanidad para la vida, la humillación nos libra de los peores fracasos. La soberbia es el problema mayoritario de todos los hombres, pues atravez de ella el hombre se exalta así mismo.

Cada creación tiene su propio sentido de existencia y el hombre no fue creado para exaltarse, el hombre fue creado para humillarse, la exaltación al hombre le trae un mal funcionamiento natural, porque no fue creado para eso, pues es la humillación la única forma de conocer a Dios, 1Co 1:22  Porque los judíos piden señales, (religión) y los griegos buscan sabiduría;(humanismo) 1Co 1:23  pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; 1Co 1:24  más para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Cosa curiosa que lo que es tropezadero para los soberbios, para los que se humillan es poder liberador de Dios.

La gente soberbia se caracteriza porque son personas que no quieren hacer la diferencia entre criaturas y creador, y por ende son personas con altos conceptos de sí mismos, Rom 12:3  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Y es que ser humilde simplemente es reconocer su nivel dentro de la creación. Los soberbios, no pueden llegar a recono­cer que estamos enfermos como creación y que necesitamos un médico que sane nuestra enfermedad,   Luc 5:31  Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos (los que no reconocen su enfermedad) no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Luc 5:32  No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

Cuando reconocemos nuestra enfermedad, es cuando somos sanados, 1Ti 1:15  Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, (o sea enfermos) de los cuales yo soy el primero. Lo que Pablo dice es que solo Jesús puede ayudar a los que reconocen su enfermedad, a los que reconocen públicamente su pobreza espiritual se les hace una maravillosa promesa, Mat 5:3  Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Un mendigo es una persona cargada de pobreza y sin recursos.

Los ricos en espíritu son las personas que justifican sus errores, Luc 16:15  Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación. Pero la promesa es para los que reconocen sus pobreza y dependencia, Luc. 7:36-50, la mujer pecadora que regó con lágrimas los pies de Jesús y los enjugaba con sus cabellos llego a ser pobre en espíritu cuando reconoció su necesidad.

Para los que reconocen su necesidad espiritual, siempre estarán los brazos abiertos del Padre, Luc 15:17  Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Luc 15:18  Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Luc 15:19  Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Luc 15:20  Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

Los pobres en espíritu, en su manera más simple, son “mendigos espirituales”, un mendigo no tiene problemas de reconocimiento,  pues las condiciones económicas extremas, le hacen ver su dependencia de las personas que le rodean, esto en el área espiritual son los Bienaventurados.

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