Sed Edificados como Casa Espiritual y sacerdocio Santo…

Ester 2:17  Y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti.

No cabe duda que este libro es catalogado como único dentro del canon de las Santas Escrituras a consecuencia de que el libro no hace mención alguna de DIOS y sin embargo el nombre del rey Asuero se menciona más de doscientas veces, tampoco se menciona Jerusalén, que era emblemática para todo Judío piadoso, no se hace referencia a la ORACIÓN, tampoco se dice nada de actividades religiosas, que eran parte fundamental e identidad del pueblo Judío como pueblo de Dios Y según parece el héroe bíblico (Mardoqueo) y a la heroína (Ester) no parecen importarles MUCHO su religión, ni las leyes de Moisés, ni tampoco el testimonio de su Dios y tampoco parecen que tiene problemas en cuanto a los matrimonios mixtos (o sea de una Judía con un rey pagano), cosa que era prohibida para todo Israelita, Deu 7:3  Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo. Deu 7:4  Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto.

Desde que llegaron a Babilonia muchos judíos permanecieron fieles a las leyes de su Dios, tal es el caso de Daniel, Dan 1:8  Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse y así como Daniel, muchos otros Judíos piadosos, que en medio del largo cautiverio de los setenta años, que profetizó Jeremías, nùnca perdieron su identidad como pueblo de Dios, guardando sus leyes y costumbres religiosas aun en tierra ajena,  Sal 137:1   Junto a los ríos de Babilonia,  Allí nos sentábamos, y aun llorábamosAcordándonos de Sion. Sal 137:2  Sobre los sauces en medio de ella  Colgamos nuestras arpas. Sal 137:3  Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos,  Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion. (Esto es como una invitación a ser parte de una nueva vida, alejada de Jerusalén y por supuesto de Dios; este es un llamado a olvidarse literalmente de toda su identidad como pueblo de Dios) Sal 137:4  ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová  En tierra de extraños? Sal 137:5  Si me olvidare de ti, oh Jerusalén,  Pierda mi diestra su destreza. Sal 137:6  Mi lengua se pegue a mi paladar, Si de ti no me acordare;  Si no enalteciere a Jerusalén  Como preferente asunto de mi alegría. (y esta última parte manifiesta su patriotismo y su religiosidad) sin embargo a pesar de que muchos conservaron su identidad otros Judíos, decidieron acoplarse a una nueva forma de vida, y de hecho perdieron el amor por la cultura judía y perdieron el valor de su religión y también perdieron su devoción hacia su Dios.

En el año 536 a.C. se cumplieron los setenta años del castigo de Dios hacia su pueblo Israel, y de hecho según la Biblia se estima cerca de cincuenta mil judíos regresaron a Jerusalén para establecerse una vez más como nación, Esd 2:64  Toda la congregación, unida como un solo hombre, era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta, Esd 2:65  sin contar sus siervos y siervas, los cuales eran siete mil trescientos treinta y siete; y tenían doscientos cantores y cantoras; este es un número relativamente muy pequeño, en comparación a todos los Israelitas esparcidos atraves de aquel vasto imperio, sin embargo estos cincuenta mil que regresaron se les conoció como el “remanente”, Esd_9:8  Y ahora por un breve momento ha habido misericordia de parte de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase un remanente libre, y para darnos un lugar seguro en su santuario, a fin de alumbrar nuestro Dios nuestros ojos y darnos un poco de vida en nuestra servidumbre. Este remanente Judío, estaba bajo la dirección de un gobernador llamado Zorobabel y un sumo sacerdote llamado Josué; Ellos regresaron y con gozo para cumplir la palabra de Dios y levantaron el primer altar a Dios en su propia tierra, después del largo cautiverio de los setenta años conforme a la palabra del profeta Jeremías,  Jer. 29:10  Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. Jer. 29:11  Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jer. 29:12  Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; Jer. 29:13  y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jer. 29:14  Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar. Y de hecho que cuando los setenta años de cautiverio se cumplieron, Dios cumplió esta palabra atraves de un Rey llamado Ciro,  del cual se escribió setecientos años antes de que este emperador naciera lo siguiente: Isa 44:28…que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.  Isa 45:1  Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán: Isa 45:2  Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; Isa 45:3  y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre. Isa 45:4  Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre, aunque no me conociste. Isa 45:5  Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, Isa 45:6  para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, Isa 45:7  que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto. Y tal y como estaba escrito, Ciro cumplió esta orden dada por el Creador, pues la Biblia dice en Esd 1:1 En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: Esd 1:2  Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Esd 1:3  Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén. Esd 1:4  Y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén. Este edicto del emperador Ciro significaba un nuevo empezar de Israel como nación y muchos Judíos que estaban esperando el final de los setenta años de desolación y que nùnca adoptaron costumbres paganas y que nùnca renegaron de su fe, ni negaron a su Dios, los que nunca perdieron su identidad como pueblo de Dios, estuvieron dispuestos a regresar a su tierra, Esd 1:5  Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén.

De este modo Jerusalén se convirtió después de setenta largos años de cautiverio Nuevamente en el lugar de adoración del Dios verdadero y este pueblo que obedeció el llamado de Dios, era el remanente de su pueblo que Dios iba a usar para establecer y fundar una vez más Jerusalén, el lugar donde nacería el Mesías y Dios estaba con ellos, Hag 2:4  Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos. Hag 2:5  Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis. Hag 2:6  Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; Hag 2:7  y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. Hag 2:8  Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. Hag 2:9  La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.

Muchos judíos piadosos, como Daniel, no pudieron regresar por su avanzada edad, sin embargo nunca perdieron su identidad con su Dios a pesar de estar en tierra ajena. Pero muchos otros Judíos, simplemente no quisieron regresar, porque ya se habían acomodado a la vida en la tierra extraña; prácticamente habían perdido sus costumbres religiosas, sus rituales, habían adoptado costumbres paganas y las leyes de esos países  y muchos de ellos habían renegado de su cultura religiosa adoptando otros dioses y cuando se presentó la oportunidad de regresar a Jerusalén, literalmente ya no quisieron pues se habían acoplado tanto a la vida en la tierra extraña,  que el amor por Jerusalén en ellos, se había perdido totalmente y este era el caso de Mardoqueo y Esther.

El libro de Ester, es la historia de judíos que conservaban su nombre de judíos, pero no tenían amor por sus creencias religiosas, ni por su Dios y sin embargo Dios en su infinita misericordia los protege atraves de su PROVICION o PROVIDENCIA DIVINA; Esto nos ofrece la clave del porque en este libro, NO se menciona la oración, ni Jerusalén, ni el Nombre de Dios ni una tan sola vez, pues no parece existir ninguna evidencia que apunte al hecho de que ni Mardoqueo, ni Ester albergaran ningún deseo de relacionarse con el centro del programa teocrático de Dios, No se ve que ellos tengan interés alguno en Jerusalén, ni tampoco en la ley de Dios.

Mardoqueo y Ester representan a los judíos patrióticos que están dispuestos a dar su vida por su nación, pero que no conocen realmente a su Dios. En la actualidad y aun en las iglesias esto no es nuevo, muchos Demuestran un gran valor y nobleza al querer defender los lineamientos con los cuales fueron enseñados, pero debemos reconocer que lamentablemente muy pocos de estos valerosos Israelitas o creyentes, que nacieron con padres cristianos conocen de verdad a su Dios.

Una de las cosas que más sobresalen en este libro, es la Providencia Divina, que mueve las piezas donde sea y como sea, para salvaguardar a su pueblo y que la nación de Israel no sea borrada de la historia, pues este pueblo era clave para los propósitos de Dios, pues esta nación que estuvo a punto de desaparecer según el relato de este Libro, NO podía desaparecer porque en un futuro tenía que ser la cuna del cumplimiento más grande de todos, el Nacimiento de Cristo.

La finalidad general de este libro es demostrarnos que Dios siempre tiene el control de todas las cosas y el mueve las piezas necesarias,  para que sus propósitos se cumplan, como bien lo dice el proverbio, Pro 21:1 Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.

 

 

 

Predicado en la iglesia central, el 14 de julio del 2015

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