Esclavos de su propio ego

publicado en: Exortacion, Libro de Esther | 0

Est 1:3  en el tercer año de su reinado hizo banquete a todos sus príncipes y cortesanos, teniendo delante de él a los más poderosos de Persia y de Media, gobernadores y príncipes de provincias, Est 1:4  para mostrar él las riquezas de la gloria de su reino, el brillo y la magnificencia de su poder, por muchos días, ciento ochenta días.

Todo comienza con una exuberante fiesta del rey Asuero, para mostrar su poder y su grandeza a los príncipes y dignatarios de su reino; es un hecho que esta ha sido una terrible enfermedad en los hombres, atraves de los años, el querer presumir de las cosas efímeras de este mundo ante los demás por el deseo de querer ser alabado y admirado por los demás seres humanos, este ha sido el patrón que ha dominado los impulsos del corazón de las grandes mayorías atraves de la historia del ser humano, así que no es extraño ver a este “poderoso rey”, presumiendo de sus grandezas y recibiendo el engaño de la adulación de los presentes; tristemente así es como funciona y ha funcionado atraves de los siglos este mundo, 2Ti 3:13  mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

En medio de los días de la celebración, al rey Asuero, se le ocurre una patética idea, para deslumbrar aún más y llenar de egoísmo, el corazón de todos sus súbditos, manda a llamar a su reina Vasti, para mostrar su belleza, Est 1:10  El séptimo día, estando el corazón del rey alegre del vino, mandó a Mehumán, Bizta, Harbona, Bigta, Abagta, Zetar y Carcas, siete eunucos que servían delante del rey Asuero, Est 1:11  que trajesen a la reina Vasti a la presencia del rey con la corona regia, para mostrar a los pueblos y a los príncipes su belleza; porque era hermosa; o sea el punto determinante de todo esto, es “Mostrar”, el desea ser admirado, o sea vive por la aprobación de las personas y esto manifiesta su inseguridad personal y su dependencia del “me gusta” de los demás (como muchos hoy en día atraves de las redes sociales), el problema se da cuando la reina simplemente por alguna razón que la Biblia no menciona, No obedece la orden del rey, Est 1:12  Mas la reina Vasti no quiso comparecer a la orden del rey enviada por medio de los eunucos; y el rey se enojó mucho, y se encendió en ira. La reacción de enojo del rey, es simplemente porque su esposa lo hace pasar una tremenda vergüenza delante de todos y esto es terrible, para una persona que vive por lo que los demás dicen, o sea son reyes gobernados y esclavizados, por su propio ego, del “qué dirán los demás”; realmente son esclavos, no dueños de sus propia vida y los demás son los que toman decisiones por ellos, como aconteció con otro rey, Mar 6:22  entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. Mar 6:23  Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino. Mar 6:25  Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista, Mar 6:26  Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla.  El caso del rey Herodes es una tragedia patética de la vida, pues por alguna razón él quería proteger a Juan el Bautista, porque de alguna manera a pesar de que lo tenía preso, lo consideraba una especia de profeta y le sentía un cierto temor y respeto, sin embargo en este caso tiene solo dos opciones:

  1. o queda mal con Dios
  2. o queda mal con los hombres

Y esta es la triste historia continua de esta humanidad. Mar 6:27  Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan. Pero mientras en Herodes se puede ver la fragilidad de sus decisiones y la inseguridad de su vida; de Juan el Bautista se nos dice lo contrario, Mat 11:7  Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Esta es una declaración contrapuesta que manifiesta el tipo de carácter que Juan poseía; El Bautista NO era una persona que el viento, (las circunstancias) podía mover y esto manifiesta la grandeza del carácter y la seguridad que este hombre de Dios poseía, contrariamente muchos como el rey Herodes, tienen que estar haciendo una y otra vez, “cosas” para agradar el sentir de los demás, Juan manifiesta un carácter definido de alguien que no vive del sentir de la gente; sino del agradar el corazón de Dios. Y es que definitivamente en este mundo, debemos de estar totalmente definidos de qué lado estamos, pues no podemos dualizar nuestra vida, Mat 6:24  Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

“Señores”, El “Gran “rey Asuero fue avergonzado públicamente por su esposa al no obedecer la orden y le pesa más la vergüenza que está pasando, más que la sensatez de las consecuencias que traerán sus decisiones, Est 1:15  les preguntó qué se había de hacer con la reina Vasti según la ley, por cuanto no había cumplido la orden del rey Asuero enviada por medio de los eunucos. Muchas veces nuestras decisiones tomadas en momentos de enojo, lo único que manifiestan es que somos esclavos de nuestro propio egoísmo; la gente busca agradar a la gente, para recibir la aprobación de la sociedad, inclusive mucho pueblo de Dios ha caído en este juego de buscar y recibir la aprobación de los hombres; sin embargo el apóstol Pablo nos da luz sobre este asunto cuando dice: (BLS) Gál 1:10  Yo no ando buscando que la gente apruebe lo que digo. Ni ando buscando quedar bien con nadie. Si así lo hiciera, ya no sería yo un servidor de Cristo. ¡Para mí, lo importante es que Dios me apruebe!; tristemente a muchos cristianos les gusta ser admirados, alabados y aplaudidos por este mundo. Tratemos de comprender que nuestra verdadera vocación como pueblo de Dios, NO es que la gente nos aplauda, sino que Dios realmente se alegre de nuestra vida y de nuestras aptitudes, Jesús estaba claro, NO buscaba la aprobación de los hombres, sino la de su Padre, Jua 5:41  Gloria de los hombres no recibo. Y reprocho la condición de muchos, que buscaban lo efímero, en lugar de lo realmente importante, Jua 5:44  ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?.

Cristo nunca busco el quedar bien o el recibir la aprobación de la sociedad, pero si busco ser aprobado por el Padre y complacer su corazón y saben que…!lo logró! Mat 3:17  Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Estas palabras de la boca de nuestro Padre Celestial es la mayor de las recompensas que pudiésemos recibir.

Predicado en la iglesia central, el 21 de julio del 2015

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