la preocupación de Memucan

Est 1:16  Y dijo Memucán delante del rey y de los príncipes: No solamente contra el rey ha pecado la reina Vasti, sino contra todos los príncipes, y contra todos los pueblos que hay en todas las provincias del rey Asuero.

En el último día de la fiesta, el rey Asuero mando a traer a la reina Vasti, para que todos los nobles que estaban borrachos, apreciaran su belleza, sin embargo el hecho de que ella se negara y desobedeciera, hizo que el rey se enojara mucho y pidió consejo a los príncipes, sobre la gravedad del problema, Est 1:15  les preguntó qué se había de hacer con la reina Vasti según la ley, por cuanto no había cumplido la orden del rey Asuero enviada por medio de los eunucos. Y Memucan uno de los siete príncipes que estaban al lado del rey, dio su parecer con respecto al asunto, Est 1:16  Y dijo Memucán delante del rey y de los príncipes: No solamente contra el rey ha pecado la reina Vasti, sino contra todos los príncipes, y contra todos los pueblos que hay en todas las provincias del rey Asuero. Est 1:17  Porque este hecho de la reina llegará a oídos de todas las mujeres, y ellas tendrán en poca estima a sus maridos, diciendo: El rey Asuero mandó traer delante de sí a la reina Vasti, y ella no vino. Est 1:18  Y entonces dirán esto las señoras de Persia y de Media que oigan el hecho de la reina, a todos los príncipes del rey; y habrá mucho menosprecio y enojo. Est 1:19  Si parece bien al rey, salga un decreto real de vuestra majestad y se escriba entre las leyes de Persia y de Media, para que no sea quebrantado: Que Vasti no venga más delante del rey Asuero; y el rey haga reina a otra que sea mejor que ella. Est 1:20  Y el decreto que dicte el rey será oído en todo su reino, aunque es grande, y todas las mujeres darán honra a sus maridos, desde el mayor hasta el menor. Esta forma de ver las cosas, es la forma natural, de cómo el mundo espera que las leyes de una sociedad corrupta, les arreglen sus vidas familiares, el punto determinante es que Memucán espera que una ley dictada por el rey, le arregle su vida matrimonial y haga que las esposas del reino honren a sus respectivos maridos; mas sin embargo debemos de considerar que NO es una ley natural, la que solventará los problemas de una familia.

Un verdadero hombre como cabeza de hogar, no necesita de leyes humanas, para tener la honra de su mujer y el respeto de sus hijos,  una buena CABEZA de hogar, por causa de su ejemplo, dará como resultado, NO una familia perfecta, pero si una buena familia; indudablemente, Dios hace al hombre (cabeza del hogar) como el único responsable de los resultados de su familia, 1Ti 3:2  Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 1Ti 3:3  no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; 1Ti 3:4  que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 1Ti 3:5  (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); Los buenos ejemplos para la familia, darán buenos resultados.

Muchos hombres exigen respeto de parte de su esposa, pero ellos mismos no respetan la dignidad del hogar, nadie puede pedir honra sino honra su hogar, no podemos pedir respeto, irrespetando la dignidad de otros. Este es un principio de fe muy importante en las escrituras, lo que damos recibimos,  Gál 6:7  No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará…Gál 6:9  No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

Ningún hombre puede exigir por ley, sujeción o respeto a su mujer, pues NO es obligadamente que la mujer debe sujetarse a su marido, es con el ejemplo que el hombre se ganara esa honra,  recordemos que cuando Dios da la orden, se la da a la mujer, Gén 3:16  A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. En ningún momento le dice al hombre “oblígala a que se sujete”, lo mismo pasa en el nuevo testamento,    es a cada uno que Dios le exige sus propias responsabilidades:

  1. A LAS MUJERES, Efe 5:22  Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;
  2. A LOS HOMBRES, Efe 5:28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
  3. A LOS HIJOS, Efe 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
  4. A LOS PADRES, Efe 6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos,(C) sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
  5. A LOS EMPLEADOS, Efe 6:5  Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;
  6. A LOS EMPLEADORES, Efe 6:9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

Todo el criterio de responsabilidades son personales para con Dios, más que para con los hombres, Efe 6:6  no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; y cumpliendo nuestras responsabilidades, servimos a Dios mismo, Efe 6:7  sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, y es un hecho que cumpliendo todo esto traerá los resultados que esperamos, Efe 6:8  sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.

No es con exigencia, es con el ejemplo, que se ganara el respeto de los demás, el principio fue elogiado por el mismo Cristo cuando lo escucho de la boca del centurión, Mat 8:9  Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Este centurión está diciendo, que si él tiene autoridad sobre otros, es simplemente porque el mismo es ejemplo en sujeción a sus superiores, Mat 8:10  Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Para recibir respeto, debemos dar respeto.

MEMUCAN se equivoca al pensar que una ley natural del rey,  podrá solventar sus problemas matrimoniales; un padre de familia entiende que dentro de sus funciones, la función y el deber más importante, es ser un buen ejemplo a su familia y sin necesidad de estar exigiendo NADA, el recibirá lo que está dando.

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