Bienaventurados Los que LLORAN

Mat 5:4  Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

Esta es una de las expresiones más emblemáticas de las bienaventuranzas, por como realmente suena, pues se nos está diciendo, “felices los tristes o dichosos los desafortunados y sufridos”; pero esta expresión encierra una de las más grandes bendiciones y promesas que Dios nos pudiese dar, pues esta bienaventuranza, NO es una promesa de consolación para todo el que sufre, sino más bien una promesa de esperanza para el que cree.

La Biblia dice: Sal 84:4  Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán. Habitar en la casa de Dios es el deseo de todo fiel creyente, pero para llegar es necesario atravesar un valle, llamado de “lagrimas” y NECESARIAMENTE cambiarlo en fuentes de agua, Sal 84:6  Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. Para atravesar con éxito este valle se necesitan dos cosas, bien fundamentadas:

  1. Confianza total en Dios. Sal 84:5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas,
  2. Metas bien definidas. En cuyo corazón están tus caminos

El valle de lágrimas representa en lo que a muchos NO nos gusta pensar, aquellas cosas que nos hacen llorar, sin embargo sin este valle de lágrimas y dolor la bienaventuranza NO se podrá cumplir en nosotros. Pues la promesa de la consolación y la bendición es para el “desierto” y para la “soledad”, Isa 35:1 Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo (tierra muerta y estéril) se gozará y florecerá como la rosa. NO se puede decir que el desierto, la soledad y la tierra muerta sean los mejores lugares donde nosotros quisiéramos pasar ni mucho menos habitar, mas sin embargo la promesa es sencillamente clara, Isa 35:2  Florecerá profusamente(productivamente), y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro. Dice el Señor que los que verán la gloria del Jehová, son aquellos que han sufrido en  el valle de las lágrimas y que han atravesado el desierto y las peores condiciones, NO podremos llegara a la casa de Dios y ver su gloria si primero NO atravesamos el desierto y la soledad, la traición y el dolor, la angustia y el sufrimiento, todas estas cosas que representan los momentos más trágicos de nuestra vida, son curiosamente las causas que nos impulsan hacia lo más alto.

La Casa y la Gloria de Dios justamente, se encuentra después del desierto, por ello el llamado a no desanimarnos en esta caminata, Isa 35:3  Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Y a pesar de todo lo que se tenga que atravesar se nos anima a seguir adelante, Isa 35:4  Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. Al seguir el camino hasta la casa de Dios podemos ver cosas maravillosas, Isa 35:5  Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Isa 35:6  Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes (brotará agua por cantidades) en la soledad. Isa 35:7  El lugar seco (desierto) se convertirá en estanque, (lago) y el sequedal (la tierra seca y estéril) en manaderos de aguas (manantiales); en la morada de chacales, (o sea donde ahora viven los chacales) en su guarida, será lugar de cañas y juncos.

Atravesar el desierto, el yelmo y la soledad no es algo sencillo, ni francamente agradable, pero es la única forma de ver resultados, maravillosos, en nuestra vida, Isa 35:8  Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.

Y es que aunque nos cueste admitirlo, pero las mayores bendiciones y los mejores frutos para el Reino de Dios son el resultado de AQUELLOS que sufren y lloran, Jer 29:11  Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. (Aunque en este momento, es innegable que el pueblo de Israel no entendía que el cautiverio al que eran llevados, era la forma en la cual ellos llegarían a tener un corazón agradable a Dios) Jer 29:12  Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; Jer 29:13  y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Aunque debemos de reconocer que NO todo el sufrimiento en este mundo, produce un buen resultado, 2Co 7:10  Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. Pero también hay dolor en el corazón de muchos que trae resultados terribles, Mat 27:3  Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, Mat 27:4  diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Mat 27:5  Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. Esto sencillamente quiere decir que todos sufrimos, pero no todos aprendemos, mas sin embargo la semilla del dolor que trae buenos resultados depende del tipo de tierra en el cual es sembrado, la buena tierra utiliza el sufrimiento para dar buenos resultados, Mat 26:73  Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. Mat 26:74  Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. Mat 26:75  Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente. De hecho esta es la manera en la cual se obtienen los mejores resultados, muchas veces llorando el fracaso personal, Sal 126:5  Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Sal 126:6  Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas. La mejor escuela, la mejor enseñanza que nos muestra lo débiles que somos, es la escuela que nos hace llorar, y  se llama “sufrimiento” Ecl 7:2  Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón. Toda esta experiencia trae sabiduría agradable a Dios, Ecl 7:4  El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría. Es mejor llorar y aprender en este mundo y no llorar en el otro,  Luc 6:25…¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.

Entonces lo mejor es saber que los que lloran en este mundo son bienaventurados porque aprenden a ser fructíferos y la promesa es que todo ese sufrimiento que hoy tenemos necesariamente que atravesar, habrá valido la pena, porque esas lagrimas que hoy nos toca derramar, manifiestan que no somos de este mundo y  son las que nos llevaran a la casa de nuestro Dios y ahí seremos consolados de todas nuestras aflicciones, cuando hayamos cambiado las lágrimas en fuentes de aguas o sea aprendimos a vencer el sufrimiento de este mundo atraves de la fe y veremos plenamente la gloria de Dios y la mayor consolación será saber que todas las lágrimas que se derramaron en esta vida valieron la pena, pues por el resultado del dolor somos bienaventurados. Mat 5:4  Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

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