Las Armas del Ministro

Tit 1:4  a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.

Dentro de las salutaciones de las cartas del apóstol pablo a las iglesias, siempre van a aparecer las palabras gracia y paz, Rom 1:7, 1Cor. 1;3, 2Cor. 1; 2, Gal. 1,3, Efe. 1,2, Fil. 1; 2, Col. 1;2, 1 Ts. 1,1, 2 Ts. 1;2, Fil. 1; 3; mas sin embargo en las cartas pastorales (Timoteo y Tito) se incluye gracia, misericordia y paz y esto es porque estas cartas  van dirigidas específicamente al ministerio  pastoral. Y es que cuando hablamos del ministerio pastoral, debemos comprender dos cosas sumamente importantes que equilibran este oficio:

  1. LO ELEVADO DE LA RESPONSABILIDAD, 1Co 9:16  Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!
  2. LO COMPLICADO DE NUESTRA DEBIBILIDAD HUMANA, Gál 6:1 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

O sea que el ministerio se sitúa entre la responsabilidad que Dios demanda a sus siervos y la debilidad del ministro frente al pueblo, Dios concedió este don, llamando hombres débiles en su humanidad, Heb 5:1  Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; Heb 5:2  para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; Heb 5:3  y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo. Y al mismos tiempo esta debilidad es la protección contra la exaltación por el honor recibido, 2Co 12:7  Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; o sea que la debilidad natural, es lo que nos mantiene con los pies en la tierra, 2Co 12:9  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Las Cartas pastorales de Pablo, representan la vida práctica del servicio a Dios, pues en ellas se establecen el deber que todo servidor de Dios tiene y al mismo tiempo se toma en cuanta la , que como hombres padecemos, entonces para lograr mantener este equilibrio entre la responsabilidad que Dios demanda a sus siervos y la debilidad que como hombres poseemos, Dios nos hace ver que necesitamos mantener tres cosas sumamente importantes en el ministerio, para sobrellevar de la mejor forma esta responsabilidad, pues de lo contrario no podríamos mantenernos firmes, delante de Dios que demanda excelencia y delante de un pueblo que presiona, pues un ministro no es otra cosa más que un intermedio entre la voz Eterna y perfecta de  Dios y un  pueblo deformado y lleno de debilidades y deseos; el pastor esta justamente en medio.

Un ministro debe pararse en el medio del desastre para detener la mortandad de un Dios airado contra un pueblo deformado, Núm 16:44  Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Núm 16:45  Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros. Núm 16:46  Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado. Núm 16:47  E ntonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, Núm 16:48  y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. Simplemente el pastor está en la frontera entre el deber y  la presión, entre el desastre y la Ira justa, Éxo 32:10  Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. Éxo 32:11  Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? Éxo 32:12  ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. Éxo 32:13  Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. Éxo 32:14  Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.  Esta es la tarea de un ministro. Eze 22:30  Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Mantenernos en este punto es lo difícil, pero es para lo que hemos sido llamados.

Un ministro para tener GRACIA, MISERICORDIA Y PAZ en uno de los oficios más difíciles y menos comprendidos de esta tierra. En definitiva estas tres cosas son fundamentales a la hora de estar al frente de la “materia prima” que es su pueblo, esperando hasta que el Señor haga de esta materia tosca, vasos  de honra, esto no ES FACIL y por ello TODO PASTOR NECESITA tres cosas fundamentales que lo van a a sostener para cumplir esta tarea: 

  1. GRACIA, PARA SOPORTAR:

La Gracia en el ministerio funciona de muchas formas, pero la más utilizada es que atraves de su Gracia son sostiene, Dios nos da fuerzas para que podamos soportar las presiones de esta vida, atraves de su GRACIA,   2Co 12:9  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

  1. MISERICORDIA PARA comprender la DEBILIDAD del pueblo:

Misericordia, Es lo que el Señor detiene, pero que sí merecemos. Lamentaciones 3:22 «Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos». Merecíamos la muerte eterna, pero Dios en su infinito amor, envió a su Hijo amado para morir por nuestros pecados en la cruz. Esta es la misericordia de Dios, Rom 5:8  Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Incluso cuando nos equivocamos, podemos apelar a su Misericordia y nos ayuda a regresar a Él,  a esto se le llama misericordia y un ministro sí que necesita de esto, a consecuencia de sus incesantes defectos y errores. Pero también debemos de considerar que Dios nos da misericordia y al recibirla estamos obligados a dar al prójimo, Mat 18:33  ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?, recibimos en esta tierra, lo que somos y tenemos, por su misericordia, no porque seamos dignos de ello,  1Ti 1:12  Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, 1Ti 1:13  habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

  1. Paz PARA vivir

Es lo que Dios concede a Su pueblo. Jesús dijo: «La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da» (Juan 14:27). Aun en los peores momentos un ministro es llamado a tener tranquilidad interior y ministrar esa tranquilidad al pueblo afligido que habla más de la cuenta en sus momentos de  angustias. Éxo 14:12  ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto. Éxo 14:13  Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Éxo 14:14  Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Pero según el contexto luego de hablar y alentar la fe del pueblo, Moisés, en medio de sus temores más profundos,  busca la ayuda en medio de su debilidad, Éxo 14:15  Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. 

Podemos cobrar ánimo al saber que, a lo largo de nuestra vida, el Señor nos dará la gracia, la misericordia y la paz que necesitamos para servirle, pues todo hombre llamado de Dios tiene sus propios desafíos, pero no le faltara  la Gracia, la misericordia y la paz.

Un servidor,  debe saber  que la gracia de Dios es sin medida; Su misericordia, inagotable; Su paz, incomprensible o sea que no puede ser explicada ni comprendida. Y que las cargas y presiones que vienen, son cosas que podemos llevar con su ayuda.

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