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Bienaventurados los de Limpio Corazón (1ra. parte)

Tema 10 “Las Bienaventuranzas”, predicado en la iglesia central

Mat 5:8  Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Pareciera ser como que este término esta fuera, inclusive de nuestros diccionarios; pues este término “limpios de corazón” ni se menciona en este tiempo, donde lo que más abunda es maldad y suciedad de mentes reprobadas en todos los niveles escrita en los corazones del hombre natural, vivimos un tiempo, donde los medios masivos de comunicación y la cultura ateísta, bombardean la vida de los hombres todos los días con cantidades enormes de suciedad. Esta es una generación  (en términos prácticos) “corrompida” y casi nadie habla de limpieza o pureza de pensamiento.

Definitivamente el corazón es el lugar o recipiente donde guardamos las cosas que son mas importante para nosotros, Luc 6:45  El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón (esto es lo que retenemos de la vida atraves de las experiencias)  saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. Lo que guardamos en el corazón, es lo que sale en forma de palabras y acciones, o sea manifestamos exteriormente, lo que llevamos dentro, Pro 23:7  Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.

El corazón de un niño, es como una esponja que atraves de los años se va ensuciando, al absorber la suciedad de este mundo y cuando llega a ser hombre, algunos corazones están tan sucios que sus acciones, palabras y decisiones son capaces de hacer las peores maldades inimaginables; todo el problema de suciedad de las acciones del ser humano, están en el corazón, Mar 7:20  Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Mar 7:21  Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, Mar 7:22  los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Mar 7:23  Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.  Y lo más grave del asunto es que todo está bien escondido o sea la realidad de lo que es un ser humano en sí, no se puede ver a simple vista, pues por fuera parecemos limpios en nuestras intenciones, acciones y palabras, pero por dentro es otra cosa, Luc 11:39  Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. Luc 11:40  Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro? El llamado de Jesús a los fariseos, de limpiar el interior,  es en términos generales, muy necesario para todos, pero ¿Cómo limpiar nuestro corazón?

La limpieza del corazón NO viene por cosas o normas externas que nos han enseñado en una iglesia, aparte de eso también debemos considerar que el buscar tener un corazón limpio no es el asistir, ni aceptar a Jesús solamente; pues siendo realistas, después de recibir el maravilloso regalo de la redención, por medio de la sangre de Cristo al poco tiempo nos damos cuenta que seguimos haciendo muchas cosas “no buenas” de las que antes hacíamos y por si fuera poco, el egoísmos, el mal carácter  y los deseos naturales siempre siguen ahí, contaminando y ensuciando nuestro corazón.

Lo primero que debemos saber es que solo hay un ser, que nos puede ayudar en este problema de suciedad, Sal 119:9  ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Esta Palabra que nos puede limpiar, debe ser agua limpia, de lo contrario en vez de limpiar ensuciara más nuestra naturaleza, Mat 9:16  Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura. Es solamente el agua limpia y sin contaminación de Dios, la que nos puede limpiar, Eze 36:25  Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Eze 36:26  Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Eze 36:27  Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Y es que definitivamente los que verán a Dios no son cualquier tipo de seres,  estos serán los que lograron engendrar en ellos la naturaleza misma de Dios, por sobre su naturaleza sucia y pecadora, esto no es un asunto de fe solamente o doctrina que alguien nos enseñó, pues recordemos que la VERDADERA FE,  se demuestra con la práctica, pues la fe sin aptitudes y acciones es como tener un cadáver en casa, o como estar en el valle de huesos secos, son seres humanos pero están muertos, así es la fe, sin acciones, Stg 2:17  Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero los que buscan la limpieza de sus corazones o pensamiento, a ellos se les hace una de las promesas más elevadas del Reino de los Cielos, ellos y solo ellos verán a Dios, esto quiere decir  que lo verán de cerca, habitaran en su Santuario, estarán íntimamente lo mas  cerca posible de Dios.

Cuando la biblia nos habla de “limpios de corazón” nos está hablando de los que hacen Justicia, de los que aman la Misericordia y de los que se humillan ante Dios, Miq 6:8  Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, Y amar misericordia,  Y humillarte ante tu Dios. Eesto en términos prácticos es tener un corazón LIMPIO y estos son los BIENAVENTURADOS, porque la PROMESA para ellos, es de las más elevadas en la Eternidad, ellos verán a Dios, Mat 5:8  Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

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