de gracia recibimos…de gracia damos
Lo mas NUEVO

Como limpiar un Corazón Manchado ?

Tema 13 “Las Bienaventuranzas”, predicado en la iglesia central 

Mat 5:8  Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. 

Bueno aquí nos encontramos en un dilema porque generalmente las personas que asisten a una iglesia, consideran en cierto sentido que de alguna manera, existe un cierto llamado a limpiarnos de ciertas contaminaciones y es ahí donde mucho pueblo ha caído erróneamente en querer limpiar el vaso y el plato, pero el problema es igual que los fariseos que por fuera, realmente se miraban limpios pero por dentro había un grave problema innegable, Mat 23:27  ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Mat 23:28  Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. Realmente es un verdadero problema el querer limpiar el vaso solo por fuera, cuando la realidad del corazón es otra, Mat 23:25  ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. Mat 23:26  ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. La limpieza del corazón comienza desde dentro hacia afuera y nunca desde afuera hacia dentro, a una persona se le puede exigir que cambie su forma de vestir, su forma de arreglarse, se le puede exigir inclusive, que cambie algunas de sus aptitudes externas, pero si no se limpia el vaso por dentro, simplemente pasara lo del proverbio, 2Pe 2:22  Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. Hace varios años en tiempos de mi juventud recuerdo a una hermana en una iglesia, donde ella acepto a Cristo y unos días después, una de las autoridades de la iglesia le estaba exigiendo a que dejara de maquillarse, que ya no usara faldas cortas, que se quitara los aretes etc. Pues esa era la regla de la iglesia local, lo curioso del asunto es que la mujer lo hizo, hizo todo lo que sus autoridades le dijeron, pero después de varios meses, esta mujer termino destruyendo su propio hogar, abandonó a sus hijos y se fue con otro servidor de la iglesia (tristemente pasan estas cosas en las iglesias)  y esta mujer y el hombre dejaron sus hogares sus hijos, sus familias, esta mujer  y ese hombre limpiaron el plato por fuera solamente, pero por dentro estaba la suciedad, una suciedad que nunca se veía, pero ahí estaba y que al final terminó contaminándolo todo y la rotura vino a ser peor que al principio.

Muchas jovencitas “cristianas” cuando se casan, vienen ante el altar,  con un vestido blanco que se supone que refleja la  “pureza”  de dicha joven, cuando internamente ella sabe que ya viene manoseada y manchada por dentro. Qué triste es pensar que una persona quiera apantallar algo que no vive y que no es verdad. En las iglesia deambulan muchas personas manchadas por dentro (con respeto lo digo) inclusive ministros y pastores, diáconos y ya no digamos pueblo, pero se ha aprendido a fingir una limpieza que solo se lleva por fuera.

Ahora hay que considerar lo difícil que es buscar y lograr limpiar el corazón de todas las contaminaciones y suciedades del mundo; atraves del profeta, la Biblia dice que puede resultar muy difícil, Jer 13:23  ¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal? En muchas iglesias se han quedado a limpiar los vasos solo por afuera y  prefieren limpiar solo lo de fuera del plato, porque es lo más fácil y generalmente como seres humanos, nos vamos a lo más fácil; porque ya cuando hablamos de limpiar el corazón, puede representar algo hasta incomprensible en la vida de los hombres y es más fácil el pensar en limpiar las cosas externas, en cumplir las cosas externas e inclusive en poner “flores” y “agua salda” en los altares,   que limpiar el corazón del egoísmo, de la envidia, del mal genio, del menosprecio y de todas las demás detracciones naturales.

Sin embargo por muy difícil que parezca, hay una manera de empezar con esta limpieza por dentro, y David nos dice esta forma en la cual seremos aceptos a Dios, a pesar de nuestros errores,  Sal 51:17  Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. La forma o el principio de la limpieza interna del vaso se llama “humillación”, el ser humildes hará que sea un poco más fácil este gran desafío, para ver realizado la más grande de las bienaventuranzas en nosotros.

Realmente son tres cosas las que debemos de buscar con todo nuestro ser, para que esta limpieza se pueda hacer, una realidad en nuestra vida y nada que ver las cosas externas, pues lo externo es el reflejo de lo que llevamos y de lo que somos dentro, Miq 6:7  ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Miq 6:8  Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente

  1. hacer justicia,
  2. Y amar misericordia,
  3. Y humillarte ante tu Dios.

Estas cosas en la práctica nos llevaran al más alto nivel de una de las más grandes Bienaventuranzas y promesas que Dios nos puede dar.  Mat 5:8  Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.