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Betzabé, la influencia de un Crimen

2Sa 11:15  Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera.

Toda acción tiene un proceso y siempre hay cosas o personas que influyen mucho en las decisiones y acciones que en algún momento determinado  todos tomamos. David cometió uno de los pecados registrados en la biblia más horribles, ya que después de un adulterio, que va afectar directamente a familias y personas para siempre,  ahora también  se incluye el asesinato de Urías, uno de los más valientes soldados que peleaban las guerras del mismo rey David, 2Sa 23:39  Urías heteo; treinta y siete por todos  y todo para poder ocultar su pecado.

Se nos hace difícil el poder considerar a un hombre como David el haber llegado a estos niveles de gravedad; sin embargo debemos de considerar las motivaciones que lo incitaron a llegar a semejantes acciones.

David a pesar de ser un excepcional hombre de Fe, no dejaba de ser un ser humano con defectos, errores y virtudes, era como todos los seres humanos atraídos en cierta medida por deseos y situaciones que a veces ni pensamos que están ahí. David no fue la excepción y es importante saber de dónde vinieron los motivos que incentivaron a un hombre conforme al corazón de Dios a cometer semejante maldad.

David fue el causante (sin lugar a dudas) de la muerte de Urías, pero  movido por el corazón y la falta de principios de una mujer de carácter ambicioso, impulsivo y dominante,  pues para ella, el hecho de que el rey se fijara en ella, como mujer, tendría que haber sido todo un honor; ella desde el principio debió darse su lugar como esposas de Urías y no permitir que la situación llegara más lejos.

David podría haber mostrado interés en ella, pero en ningún momento la Biblia dice que David, la violó o la tomó por la fuerza, lo que se denota en ello es que ella voluntariamente quiso que eso fuera así como fue, pareciera como que en Betzabé había una cierta admiración e interés en  el rey, posiblemente desde antes que se dieran estos acontecimientos y por ello cedió a los impulsos de David, movidos por la malicia de ella.

Y es que debemos de reconocer, que detrás de muchas decisiones de un hombre está el carácter persuasivo de una mujer, desde el principio esto fue así, Gén 3:6  Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Adán no fue engañado, Adam fue movido por la voluntad caída de su esposa y generalmente es así, si no se tiene el cuidado necesario pues el poder y el dominio de la persuasión de una mujer sobre las actitudes y decisiones del hombre, en las Escrituras  son innegable,  Pro 6:23  Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen, esta Lámpara y Luz, deben de ser la sensatez de nuestra vida y deben de ser los motivos de todas nuestras decisiones, Pro 6:24  Para que te guarden de la mala mujer, De la blandura de la lengua de la mujer extraña. Pro 6:25  No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos; prender es “pescar”, los ojos coquetos y mal intencionados de una mala mujer, se vuelven anzuelos para pescar el alma de cualquier hombre.

Toda buena mujer debe saber el poder, peligroso de persuasión que ella en sí misma tiene y debe cuidar el no usar esta persuasión natural para el mal ni para dañar a otros,  Pro 6:26  Porque a causa de la mujer ramera  (desenfrenada) el hombre es reducido a un bocado de pan; Y la mujer caza la preciosa alma del varón. Al final la mujer se vuelve cazadora, del alma del hombre, ya sea por sus palabras o por sus miradas.

El poder de las palabras  y la mirada persuasiva de una mujer, han hecho errar el camino de muchos hombres, las mujeres deben tener un gran cuidado con sus palabras y ser responsables en como las usan, pues ellas tienen el poder de dominar, esclavizar  los pensamientos de corazones simples y de destruir hogares y vidas, hasta de los más fuertes, Jue 16:16  Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia. O de los más sabios, 1Re 11:3  Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón. La mejor y única forma de poder evitar el poder persuasivo de una mujer es huyendo, Gén 39:12  Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió. Una vez un hombre cae “atrapado” en las palabras persuasivas de una mala mujer o de su mirada, no hay forma de escapar, José lo sabía y en tal caso hizo lo único que lo podía salvar de ese momento, “correr”, si José no hubiese corrido por su vida, la historia de este muchacho seria otra, pero el hizo lo que todos nosotros deberíamos hacer, para ser librado de la mujer persuasiva y extraña que ronda en los trabajos, en las calles, en las plazas Pro 7:12  Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, Acechando por todas las esquinas.  En todos lados hay mujeres tratando de esclavizar, dañar y destruir la vida de muchas familias, inclusive a veces también, están en las iglesias.

David es responsable de sus actos, eso es indudable, así como lo somos todos nosotros en términos particulares,  pero detrás de las decisiones del rey siempre existió la persuasión de esta mujer, que llego en algún momento a dominar y anular la sensatez, del gran rey David, ella incitó, movió, persuadió, dominó y destruyó la vida de uno de los hombres de Fe, más grandes del Antiguo Testamento. Simplemente Betzabé,  no se dio su lugar, como mujer de hogar, como esposa fiel y dedicada; muy al contrario ella dio su voluntad al rey, ella lo quiso así, pues para esta mujer, era todo un honor que el rey de Israel se fijara en ella.

Las decisiones Malas de David, que acabaron con la vida de Urías el Heteo,  fueron motivadas por la belleza mal empleada de Betzabé.

Atraves de las Escrituras, podemos ver el carácter ambicioso y dominante de esta mujer en la cual quedó atrapada la voluntad del rey David; pues cuando David está en sus últimos días, podemos ver la persuasión del carácter de esta mujer, sobre el rey 1Re 1:16  Y Betsabé se inclinó, e hizo reverencia al rey. Y el rey dijo: ¿Qué tienes? 1Re 1:17  Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste a tu sierva por Jehová tu Dios, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono. 1Re 1:18  Y he aquí ahora Adonías reina, y tú, mi señor rey, hasta ahora no lo sabes. 1Re 1:19  Ha matado bueyes, y animales gordos, y muchas ovejas, y ha convidado a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar, y a Joab general del ejército; mas a Salomón tu siervo no ha convidado.

Siempre es y ha sido así, inclusive en las relaciones matrimoniales, siempre es la mujer la que dá el lugar para que la relación comience; pues aunque el varón la busque, pero si ella no da lugar, nada podrá hacer el varón, siempre es la mujer la que determina, si la relación se da o nó.

Como hombres, debemos aceptar con humildad, que si estamos con la mujer  que estamos, es porque ella, en algún momento dio lugar para que esa relación se concretara;  pues no es el hombre el que caza el alma de la mujer, siempre ha sido la mujer la que caza el alma y la voluntad del varón.

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