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El regalo del perdón

2Sa 12:13  Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás.

 Al escuchar el nombre de David en la Biblia, vienen a la mente dos aspectos de la vida de este gran hombre de fe, lo primero es la pelea colosal que tuvo con el gigante Goliat y lo segundo es que se le recuerda entre otras cosas por su pecado con Betzabé, la mujer de Urías el Heteo.

Antes que todo debemos de considerar que el pecado de David, (que es lo que conlleva nuestro estudio), fue extremadamente malo a los ojos de la sociedad y especialmente a los ojos de Dios; sin embargo Dios le permitió, el arrepentimiento y digo esto teniendo en cuenta que en la Biblia hay casos  de otros hombres que inclusive cometieron pecados (por lo menos en apariencia de como la sociedad ve las cosas) “menos graves”; pero Dios no les permitió el arrepentimiento, Heb 12:17  Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas, sin embargo a David, a pesar de la gravedad de su pecado al quitarle la mujer a su prójimo y mandarlo asesinar con la espada de los amonitas, 2Sa 12:9  ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. Dios le permite el arrepentimiento y no solo eso sino que el hijo de David con esta mujer obtenida de un adulterio nacerá un hijo que será rey sobre Israel.

Un dato muy interesante es que Años antes de que David cometiera este terrible pecado, Dios le dio una profecía, de algo que no todavía NO había pasado y que tendría un gran sentido con este pecado cometido, 1Cr 22:9  He aquí te nacerá un hijo, el cual será varón de paz, porque yo le daré paz de todos sus enemigos en derredor; por tanto, su nombre será Salomón, y yo daré paz y reposo sobre Israel en sus días. Esto suena a un perfecto perdón de la deuda de David, recuerde que esta palabra David la recibió años antes de cometer toda su maldad. Esto no quiere decir bajo ninguna circunstancia, que Dios estaba a favor de este grave pecado, mas sin embargo debemos de considerar en este punto dos cosas sumamente importantes en el caso de David:

  1. Primero, que la misericordia de Dios es infinita y ninguno de nosotros podemos conjeturar la la voluntad divina. Rom 9:15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca, y también por si alguno quiere discutir sobre este asunto, Rom 9:20  yo le contestaría: «Amigo mío, tú no eres nadie para cuestionar las decisiones de Dios.» La olla de barro no puede quejarse con el que la hizo, de haberle dado esa forma. Rom 9:21  El alfarero puede hacer con el barro lo que quiera. Con el mismo barro puede hacer una vasija para usarla en ocasiones especiales, y también una vasija de uso diario.
  1. y lo segundo es que Dios, realmente amaba el corazón de David, Ya que Dios amaba la sencillez de este hombre, por su sinceridad y rectitud. Sal 18:50 Grandes triunfos da a su rey, Y hace misericordia a su ungido, A David y a su descendencia, para siempre.

En cuanto a la misericordia de Dios debemos de ser coherentes con la persona a quien Dios decide perdonar pues el perdón de Dios hacia una persona ya no es asunto nuestro, sino exclusivamente de Dios. Existen muchas personas que se enojan cuando Dios obra en misericordia y decide perdonar a una persona y muestra  su favor a aquellos que a nuestros ojos no merecen perdón o bendición alguna. Luc 7:37  Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; Luc 7:38  y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Luc 7:39  Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Generalmente tomamos abusivamente el lugar de jueces en este punto, cuando no tenemos que discutir o prejuiciar los designios divinos, Mat 20:15  ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?,  Simón el Fariseo, considera que esta mujer por ser pecadora a sus ojos, no merece ni tan siquiera atención de parte de Jesús, sin embargo Dios, ve la aptitud y el interior del corazón de esta mujer, Luc 7:48  Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Luc 7:49  Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Nadie duda, que el pecado de David fue grave en extremo, sin embargo Dios lo va a perdonar por alguna razón y eso es algo que ninguno de nosotros podemos objetar.

También es necesario considerar que el perdón Divino, no significa que David no es responsable de sus decisiones y acciones,  el perdón no significa que lo tendrá por inocente, cuando realmente es culpable, Núm 14:18  Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. Muchas personas creen que recibir el perdón de Dios es equivalente a ser librado de todas las consecuencias de nuestros desvaríos y eso no es así, el perdón no significa que no tendremos que enfrentar las consecuencias de nuestro pecado, de hecho es necesario ser llevado a estas consecuencias para aprender y NO volver a cometer ese mismos error.

Es un hecho que David recibirá el perdón de Dios, pero tendrá que pagar duramente su desvarío atraves de diferentes juicios que le vendrán como consecuencia de lo malo que hizo. 2Sa 12:10  Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. 2Sa 12:11  Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. 2Sa 12:12  Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol. 2Sa 12:13  Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás. 2Sa 12:14  Más por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá. El no morir era la misericordia de Dios para este hombre, pues la sentencia de David era justa, 2Sa 12:5  Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natán: Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte. (De esto es liberado) 2Sa 12:6  Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. Realmente David pagará este tanto y más del mal que hizo.

A pesar de todo, El pecado de David, también nos da esperanza de levantarnos de las condiciones más bajas y terribles, ya que después de haber sido golpeado por el pecado, e inclusive después de haber sido perdonado por Dios, David, Experimentó situaciones realmente terribles en todos los ámbitos de su vida, aun va a tener el carácter para sobrellevar y superar las críticas y murmuraciones de una sociedad que no puede perdonar;  y necesariamente va a tener que sobreponerse a muchas cosas, que lo van a afrentar prácticamente toda su vida, pero David va a poder sobreponerse una y otra vez, de las afecciones, injusticias, conflictos familiares y sociales e inclusive problemas con sus siervos y todo lo va a sobrellevar llevando el recordatorio y el dolor de su pecado todos los días de su vida, Sal 41:4  Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. Sal 41:5  Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? Sal 41:6  Y si vienen a verme, hablan mentira; Su corazón recoge para sí iniquidad, Y al salir fuera la divulgan. Sal 41:7  Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen; Contra mí piensan mal, diciendo de mí: Sal 41:8  Cosa pestilencial se ha apoderado de él; Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.

Es un hecho que atraves de las consecuencias de su pecado, también conoceremos a un hombre que supo no solamente reconocer su error y aceptar las consecuencias de sus actos, sino que supo cómo sobreponerse al criterio de la sociedad y al dolor familiar, para poder decir con toda libertad, Sal 32:1

Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Sal 32:2  Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño. Sal 32:3  Mientras callé, se envejecieron mis huesos, En mi gemir todo el día. Sal 32:4  Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Sal 32:5  Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Sal 32:6  Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.

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