La Causa del Hombre

Tema 3

 

Gén 3:17  Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

Aunque no lo parezca, pero este es uno de los más grandes versículos, donde se puede ver claramente el gran amor de Dios por el hombre fracasado; pues en este punto donde el hombre ha desobedecido a su Creador y envés de tirarlo a la basura por ser un ser que ha frustrado su propio propósito de creación; Dios simplemente NO lo desecha,  sino que prefiere maldecir todo aquello que antes era bendito, Gén 2:2  Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Gén 2:3  Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Toda aquella obra de creación, era el contorno de bendición para el hombre; pero hoy después de la caída,  ya es algo que no concuerda con la condición nefasta y pecadora del hombre, entonces Dios en lugar de desechar al ser humano pecador, prefiere maldecir su contorno en esperanza de redención. Gén 3:17  Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; la maldición de la tierra es por la causa del hombre y esta maldición, es realmente un castigo que traerá resultados de bendición al final de todo.

La maldición de la tierra de parte de Dios, tiene cuatro causas importantes para el hombre:

  1. DOLOR, …con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
  2. LAMENTO Y SUFRIMIENTO, Gén 3:18 Espinos y cardos te producirá;
  3. AFÁN, Gén 3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan
  4. MUERTE, …y al polvo volverás.

Lo que nosotros conocemos como la maldición de la tierra, de parte de Dios por causa del pecado del hombre, en realmente un acto de amor del Creador hacia su creación, Heb 12:6  Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Este castigo, por causa del hombre, son en sí restricciones, para no descarriarnos más,  así como se nos explica en el Salmo 73:3  Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos. Sal 73:4  Porque no tienen congojas (aflicciones) por su muerte, Pues su vigor está entero.

Sal 73:5  No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres. Y Esto de que no tienen aflicciones, ni trabajos, ni son azotados como todos los demás los lleva a resultados horribles de su propia naturaleza, Sal 73:6  Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia. O sea la maldad humana se desarrolla plenamente en ellos, a causa de no tener aflicciones, trabajos fatigantes, ni ser azotados, la soberbia los corona.

La naturaleza humana debe necesariamente ser azotada, para ser restringida, Ecl 8:11  Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal. O sea si no hay castigo, el hombre seguirá en su misma maldad una y otra vez. La sentencia es el castigo que frena nuestra naturaleza de pecado, el dolor, el lamento y el sufrimiento, el afán de la vida y en última instancia la muerte, son cosas en esta vida, que generalmente nos hacen en algún momento buscar a Dios.

Es un hecho que al final,  los justos son hechos perfectos, Heb 12:23  a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, Quisiera (como humano) considerar que la perfección de un justo, se logra solo con congregarse o con escuchar predicaciones (aunque esto les evita mucho dolor a muchos que obedecen), o con ofrendar, pero la realidad es que para que un justificado, llegue al nivel de la perfección es atraves de muchos padecimientos,  Hch 14:22  confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Esta necesidad de la que nos habla el apóstol Pablo, es la formación de la perfección de un Justificado y esto solo se logra padeciendo en la carne, hasta que la carne (que son nuestras concupiscencias) es reducida a la mínima expresión, 1Pe 4:1  Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento( Cristo nos dio el ejemplo, de cómo nosotros debemos hacer); pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, 1Pe 4:2  para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Esta es el resultado final de la maldición de la tierra, por la causa del hombre de Genesis 3, 17, terminar con el pecado, notemos lo que nos dice la acarta a los romanos,  Rom 8:16  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Rom 8:17  Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.  Rom 8:18  Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Rom 8:19  Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Rom 8:20  Porque la creación fue sujetada a vanidad (maldad o maldición), no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; esta fue la causa de Dios al maldecir la tierra, UNA ESPERANZA a favor del hombre caído,  hasta que los Hijos de Dios sean manifestados, ya formados; y de hecho se van a formar a la Imagen de Dios, en una creación bajo el criterio de maldición, con un medio que nos rodea, muy difícil, lleno de dolor, sufrimiento, afanes de sobrevivencia y por último la muerte.

De hecho que la maldición de Genesis 2; 17, que es en realidad un acto de amor y misericordia del Creador, a favor del hombre caído,  dará sus resultados, al final de todo y la misma creación será libertada de la esclavitud de maldición a la que fue sujeta por causa del hombre, Rom 8:21  porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Rom 8:22  Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; Rom 8:23  y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Al final, aquella maldición de la tierra de Genesis 2, 17, tendrá resultados, simplemente maravillosos, serán manifestados, reyes para la eternidad, reyes que fueron formados en medio de las perores condiciones de maldición,  Apo 22:3  Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, Apo 22:4  y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. Apo 22:5  No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. Cuando el propósito se haya cumplido, entonces la maldición por causa del hombre, será quitada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.