Las Obras Justas de los Santos

Tema 5

Apo 21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Apo 21:2  Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.

El amor de Dios por los seres humanos se muestra con hechos, no solo con palabras y esto atraves de su obra que El, hizo por nuestro beneficio, en la cruz, Rom 5:8  Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Dios no solamente habló que amaba al ser humano, sino que obró a nuestro favor, o sea el ejemplo que Dios nos da, para mostrar su amor, es la acción misma y esta acción demuestra su naturaleza de amor hacia los hombres.

Mucho pueblo piensa que las obras no tienen ninguna importancia en cuanto al llamamiento divino y entendemos y estamos bien claros, que Nadie puede ser salvo por obras, Efe 2:8  Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; Efe 2:9  no por obras, para que nadie se gloríe. Pero al igual que Dios, que muestra su amor atraves de la obra hecha en la cruz, así también nuestras acciones, después de la redención es lo que manifiesta y determina nuestra naturaleza de la cual estamos revestidos, Efe 2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Las buenas obras no nacen del ser humano, sino de la naturaleza de Dios en nosotros.

La reparación del ser humano a su estado original, conlleva diferente etapas; pero esta reparación que Dios está haciendo en el hombre, todavía llevará al ser humano a un estado mucho más elevado que el estado original de Adán y Eva, pues el hombre será revestido de la naturaleza misma de Dios, que es la santidad y esto atraves de sus buenas acciones, Apo 19:8  Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.  O sea, es en esta tierra donde los herederos, deben aprender a  vestirse de dignidad, confianza, amor y santidad, que es la Naturaleza misma de Dios en nosotros y estos son los vestidos de Bodas de la iglesia para su Eternidad.

Y es justamente en esta tierra, donde la iglesia se debe  saber vestir de estas cosas VERDADERAS y Eternas, en un mundo Efímero y engañoso, como bien lo dijo Cristo, solo estamos siendo probados en dignidad y Lealtad o sea que lo que somos aquí justamente seremos en la Eternidad:  Luc 16:10  El que es fiel en lo muy poco (en la tierra), también en lo más es fiel (en la Eternidad); y el que en lo muy poco es injusto (en la tierra), también en lo más es injusto (en la Eternidad).  Luc 16:11  Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles (en la tierra), ¿quién os confiará lo verdadero? (en la Eternidad). Luc 16:12  Y si en lo ajeno no fuisteis fieles (en la tierra), ¿quién os dará lo que es vuestro? (en la Eternidad).

NO es extraño que cuando el propósito de Dios ya está cumplido, la primera tierra desaparece, Apo 21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. pues el lugar donde vivimos HOY,  no es sino un lugar de entrenamiento donde es utilizado lo efímero de esta vida, para que la iglesia se vista de eternidad y lo pasajero de este mundo es utilizado, para sacar el verdadero oro de los herederos; por eso, es que la tierra primera, ya no tiene razón de ser, no es coincidencia que inmediatamente después de esta proclama, aparezca en escena la perfecta Esposa del Cordero, dispuesta y vestida con dignidad, Apo 21:2  Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. O sea ya vestida de Luz y Santidad de Gloria y Madures; simplemente, la esposa esta lista; Este es el proceso y el propósito ya alcanzado, el hombre vuelve a su estado original de creación listo para gobernar, como la esposa del Rey Eterno. Ahora bien, esto no es una obra de hombres, sino que es el resultado de la redención (reparación) del amor de Cristo por su amada iglesia, Efe 5:25  Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, Efe 5:26  para (PROPOSITO de la redención) santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, Efe 5:27  a fin de ( este es el propósito Original)  presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. O sea una iglesia vestida de Gloria y dignidad; pero recuerde que aunque le duela a las posturas teológicas modernas, pero es ella misma, por medio del amor de Cristo que se ha preparado y se le ha permitido, vestirse, Apo 19:7  Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Apo 19:8  Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

La iglesia es salva, por gracia (nadie discute eso), pero eso no significa que no deba honrar su llamamiento y desarrollar su naturaleza celestial, como bien lo decía nuestro amado apóstol Pablo, Efe 4:1  Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis(vivir) como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, la palabra clave aquí es “dignidad”, o sea la dignidad es la parte práctica del llamamiento, por ello el apóstol da unos ejemplos de cómo vivir dentro de esta dignidad, Efe 4:2  con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, Efe 4:3  solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Estas actitudes, acciones u obras, manifestarían la verdadera naturaleza de un llamado a las herencias eternas.

Y es que debemos ser conscientes, que aun en los términos naturales, una esposa debe, no solo decirle a su esposo que lo ama, sin lugar a dudas, no son solo las palabras lo que determina a una buena esposa, son sus palabras, pero también sus acciones. Pro 31:11  El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias. Pro 31:12  Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida. Pro 31:13  Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos. Son sus palabras y sus obras lo que determina una buena esposa y eso es lo que Dios busca en la esposa del Cordero.

¡Sin la obra de Cristo en la Cruz, simplemente NO HABRIA IGLESIA! Pero sí la hay ¡y al final es ella, por amor a Cristo y por amor a su llamamiento la que se ha vestido al final del proceso, Pro 31:22  Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido. para ser LA HERMOSA ESPOSA DEL CORDERO.

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