El poder de la Codicia sobre el Hombre

publicado en: El Fracaso de Israel, Exortacion | 0

Tema 5

 

Mat 6:22  La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz.

 

LA CODICIA es un pecado que afecta todos nuestros sentidos, pero que generalmente entra por medio de los ojos, pues los deseos internos se despiertan cuando nosotros vemos algo que nos atrae, por ello Jesús nos advirtió, que tuviésemos mucho cuidado con lo que vemos, Mat 6:22  La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno (si mira y pone su atención en las cosas buenas) ,todo tu cuerpo estará lleno de luz; Mat 6:23  pero si tu ojo es maligno(si mira y pone su atención en las cosas malas), todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?; este principio, el patriarca Job lo entendía perfectamente bien, por ello cuidaba su salud espiritual, teniendo control de lo que sus ojos veían, Job 31:1  Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?, esta fue una regla que David no siguió, y de hecho  tuvo que pagar terribles consecuencias, por no poder controlar sus ojos,  2Sa 11:2  Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. El problema del rey David fue que “vio y siguió viendo”, no dejo de ver la belleza de esta mujer que se estaba  bañando, probablemente vio su atractiva silueta y la oscuridad comenzó a inundar sus pensamientos, hasta que ya no hubo control sobre ello.

 

Es bueno considerar el terrible poder que tiene la codicia sobre los hombres, para cuidarnos de no caer en las terribles dominios de esta letal enfermedad, que tanto daño a traído a las sociedades, atraves de los siglos. Por lo general son dos síntomas letales, de esta enfermedad que esclaviza la vida de los hombres:

 

  1. LA CODICIA ES UNA ENFERMEDAD DOMINANTE.

 

1Re 21:4  Y vino Acab a su casa triste y enojado, por la palabra que Nabot de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y se acostó en su cama, y volvió su rostro, y no comió. 1Re 21:5  Vino a él su mujer Jezabel, y le dijo: ¿Por qué está tan decaído tu espíritu, y no comes? 1Re 21:6  El respondió: Porque hablé con Nabot de Jezreel, y le dije que me diera su viña por dinero, o que si más quería, le daría otra viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña. Es interesante como el corazón de nuestros reyes modernos y autoridades en todos los niveles sociales desde los aristócratas, hasta las clases más bajas se dejan dominara por la sed insaciable de lo que nos les pertenece, la codicia en este sentido inclusive a traído en muchas ocasiones guerras sangrientas y a veces todo solo por la codicia de los reyes que quieren expandir sus dominio más allá de lo necesario.

 

Acab es el típico ejemplo de un rey que no se conforma con todas las riquezas que tiene sino que pone su mirada codiciosa,  sobre una pequeña propiedad de un hombre pobre el problema es que se encapricha, no es que le haga falta sino que se encapricha y hasta se enferma por la propiedad del hombre pobre llamado nabot, cuando la codicia está desarrollada y no ha sido dominada se vuelve una adicción desbordante que controla totalmente al hombre atravez del deseo, es como cuando un hombre pone sus mirada en la mujer de otro hombre es una codicia insaciable y dominante y rara vez una vez se ha llegado a este nivel se podrá controlar, generalmente no se detendrán hasta que posea por lo que se enferma. Esto lo experimento Ammón 2Sa 13:1 Aconteció después de esto, que teniendo Absalón hijo de David una hermana hermosa que se llamaba Tamar, se enamoró de ella Amnón hijo de David. 2Sa 13:2  Y estaba Amnón angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana, pues por ser ella virgen, le parecía a Amnón que sería difícil hacerle cosa alguna. Cuando la atracción se vuelve una obsesión es cuando la enfermedad está en su apogeo y  siempre terminara tan mal como empezó el asunto 2Sa 13:11  Y cuando ella se las puso delante para que comiese, asió de ella, y le dijo: Ven, hermana mía, acuéstate conmigo. 2Sa 13:12  Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas violencia; porque no se debe hacer así en Israel. No hagas tal vileza. 2Sa 13:13  Porque ¿adónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como uno de los perversos en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey, que él no me negará a ti. 2Sa 13:14Mas él no la quiso oír, sino que pudiendo más que ella, la forzó, y se acostó con ella. 2Sa 13:15  Luego la aborreció Amnón con tan gran aborrecimiento, que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: Levántate, y vete.

 

  1. LA CODICIA ES UNA ENFERMEDAD INSACIABLE

 

Ecl 2:4  Engrandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; Ecl 2:5  me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. Ecl 2:6  Me hice estanques de aguas, para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles. Ecl 2:7  Compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. Ecl 2:8  Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. Salomón llegó a tener exceso de riquezas y sin embargo siempre quería más en su pensamiento egoísta, fue acumulando tanto dinero y tantas mujeres, que en algún momento perdió la sensibilidad de  todo y al final de su vida, se dá cuenta que todo ello no tiene sentido; la codicia le arruino su existencia y el disfrute real y verdadero de las cosas.

 

Al final el hombre que lo tenía todo, se dá cuenta que no tiene nada, el hombre más rico, era el más pobre de todos, Ecl 5:10  El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. Así de cruel, es la codicia sobre la vida de los seres humanos, les frustra la vida y les daña el propósito del porque viven, Ecl 2:11  Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.

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