El Testimonio de Juan el Bautista

publicado en: El Evangelio de Marcos, Madurez | 0

tema 2

Mar 1:6  Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.

Juan era prácticamente el último de la era de los profetas y aunque no se nos dice en ninguna parte de las Escrituras que Juan el Bautista haya hecho un tan solo milagro, pero indudablemente su testimonio era tan fuerte entre sus contemporáneos que hasta sus enemigos lo respetaban,  Mat 14:5  Y Herodes quería matarle, pero temía al pueblo; porque tenían a Juan por profeta.

Su forma austera de vivir, Mar 1:6  Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. Y la autoridad de sus palabras, realmente causaban temor y respeto, entre muchos y era reconocido abiertamente como profeta de Dios, Mar 1:7  Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo (esto denota lo que la gente pensaba de él), a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado. Mar 1:8  Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.

Categóricamente traía una misión específica y era preparar el camino y el corazón de la sociedad para la inminente venida del Hijo de Dios, Luc 3:4  como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas. Y esta voz poderosa que se menciona en las escrituras que clamaba en el desierto era la voz de Juan el Bautista, Jua 1:6  Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Jua 1:7  Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. Jua 1:8  No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. Jua 1:9  Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. El testimonio de Juan el Bautista,  era tan fuerte entre el pueblo, que el evangelista tiene que aclarar que Juan no era la Luz, sino que él había venido a dar testimonio de la Luz.

Hasta el mismo Jesús destacó la calidad de vida de este hombre en cuanto a Dios,  Luc 7:24  Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? esta es una anteposición con lo cual se nos dice como era su carácter y convicción, Luc 7:25  Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que tienen vestidura preciosa y viven en deleites, en los palacios de los reyes están. (Esto nos habla de su visión y calidad de vida espiritual), Luc 7:26  Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Y la declaratoria final manifiesta la condición general de este hombre de Dios llamado Juan. Luc 7:27  Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

El Mesías indudablemente, fue la mayor promesa que esperaban los Judíos y  de hecho las escrituras daban testimonio una y otra vez de la venida del Mesías y todos los profetas directa o indirectamente hacían a lución a esta maravillosa promesa,  pero Juan  fue mayor que todos ellos porque los demás profetas a Jesús, lo vieron de lejos, atraves de promesas lejanas, pero Juan literalmente lo palpó con sus propias manos y esto le daba una ventaba muy grande entre los demás profetas, pues él no lo vio de lejos sino lo palpó, con sus propias manos, Luc 7:28  Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él. Pero el más pequeño es mayor que Juan, porque el Mesías, vive en nosotros y podemos dar testimonio de lo que el hecho en nuestra vida; o sea los profetas lo vieron de lejos, Juan lo palpo con sus manos, pero nosotros lo recibimos como Señor y Salvador de nuestras vidas; Y es que el mayor testimonio de la obra de Dios somos nosotros mismos, como bien lo dice el apóstol Pablo, 1Ti 1:13  habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. 1Ti 1:14  Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 1Ti 1:15  Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. A Pablo no le contaron, él lo vivió y lo conoció por medio de la gran obra que hizo en él, así también nosotros.

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