David come panes prohibidos

publicado en: El Evangelio de Marcos, Madurez | 0

Mar 2:25  Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; Mar 2:26  cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban?

 

En el caso de las espigas que los discípulos cortan para comer en el día de reposo, los fariseos lo ven como un terrible pecado, porque con cortar espigas de trigo para comer a criterio de los fariseos los discípulos estaban trabajando en día de reposo y eso era algo totalmente reprochable e imperdonable según el pensamiento farisaico. Ante tal acusación Jesús les responde con un suceso histórico y bíblico acerca del rey David que todo Judío conocía, Mar 2:25  Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; Mar 2:26  cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? David quebrantó la Ley de Dios al comer Panes consagrados de la proposición, que solo le era permitido comer a los sacerdotes, hijos de Leví, Lev 24:5  Y tomarás flor de harina, y cocerás de ella doce tortas; cada torta será de dos décimas de efa (esta medida equivale a un aproximado de cuatro kilos y medio de harina o sea aproximadamente 9.9 libras, realmente eran panes grandes y pesados). Lev 24:6  Y las pondrás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa limpia delante de Jehová. De hecho eran dos hileras de seis panes cada una, doce panes en total, de cerca de 10 libras cada pan  y se cambiaban cada día de reposo, Lev 24:8  Cada día de reposo[a] lo pondrá continuamente en orden delante de Jehová, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo. Y los únicos que bajo la ordenanza de la ley podían comer de esos panes eran los sacerdotes hijos de Aarón, Lev 24:9  Y será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en lugar santo; porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas a Jehová, por derecho perpetuo. Pero un día David, huyendo del rey Saúl, llegaron a la ciudad de Nod, donde habitaba el sacerdote Ahimelec y teniendo mucha hambre le pidió pan,  1Sa 21:3  Ahora, pues, ¿qué tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas. 1Sa 21:4  El sacerdote respondió a David y dijo: No tengo pan común a la mano, solamente tengo pan sagrado; pero lo daré si los criados se han guardado a lo menos de mujeres. 1Sa 21:6  Así el sacerdote le dio el pan sagrado, porque allí no había otro pan sino los panes de la proposición, los cuales habían sido quitados de la presencia de Jehová, para poner panes calientes el día que aquéllos fueron quitados. Curiosamente a David no le le atribuyo pecado por este hecho, sino que Jesús al ponerle de ejemplo por causa de la acusación de los Fariseos le llama juntamente con sus discípulos, “inocente”, Mat 12:3  Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; Mat 12:4  cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? Mat 12:7  Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; con esto Jesús lo que les está diciendo es que la Ley del día de reposo, ni ninguna otra Ley de Dios fue establecida como un pretexto para ignorar la misericordia. La condición de David y de sus compañeros al huir por sus vidas, realmente era algo trágico, que merecía misericordia, se nos dicen dos palabras claves que denotaban la condición crítica de David y sus hombres, Mar 2:25  Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; David no es que quiso violentar la ordenanza de Dios, lo que pasa es que era tanta la necesidad y el hambre que estaban padeciendo, que el sacerdote Ahimelec sintió misericordia y les dio los panes de la proposición. La misericordia es antes que todo sacrificio y el Señor Jesús,  hace alusión a lo dicho por el profeta Oseas en Ose 6:6  Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos. O sea que la ley fue dada por Dios tratando de crear conciencia de misericordia en los hombres, pero los fariseos estaban olvidando lo más importante por lo cual fue dado el mandamiento y se estaban enfocando directamente en cumplir la ley como una tradición legalista, por ello Jesús les le hace una recomendación, Mat 9:13  Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

En una forma contradictoria, esta gente era capaz de mostrar más misericordia por un animal que caía en un hoyo que por un ser humano, con tal de cumplir sus reglas legalistas, Mat 12:11  Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? Mat 12:12  Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo. La misericordia es mejor que cualquier sacrificio, indudablemente y eso era lo que habían olvidado los Fariseos y los intérpretes de la Ley y tristemente a veces también nosotros lo olvidamos, que la esencia de la vida cristiana es el amor a Dios y la misericordia a los que nos rodean,  Luc 10:25  Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Luc 10:26  El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Luc 10:27  Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Muchas veces sabemos, pero no endentemos, Luc 10:28  Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. y muchas veces entendemos, pero no actuamos, Luc 10:29  Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Luc 10:30  Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Luc 10:31  Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo, (posiblemente iba aprisa, porque iba a “ministrar al templo”) Luc 10:32  Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. (Posiblemente iba aprisa, porque iba a “ministrar al templo”) Luc 10:33  Pero un (despreciado) samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia (podría haber haberse justificado por alguna causa, pero no lo hizo decidió ayudarle a aquel pobre hombre en sus necesidad); Luc 10:34  y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Luc 10:35  Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. Al concluir esta historia, Jesús le pregunta al intérprete de la ley y a nosotros, Luc 10:36  ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Y lo más curioso es que siempre sabemos la respuesta correcta, Luc 10:37  El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Vé, y haz tú lo mismo.

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