La acusación del día de reposo

publicado en: El Evangelio de Marcos, Madurez | 0

Mar 2:23  Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. Mar 2:24  Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito

La fama de Jesús cada día crecía y había mucha gente que le seguía por diferentes razones y Entre el pueblo que le seguía, se encontraban algunos fariseos y escribas que generalmente le seguían buscando ocasión de acusación contra Jesús y por ello no es extraño que en medio de un sembradío de trigo allí iban ellos también.

Al ir en medio del sembradío los discípulos de Jesús tenían hambre y comenzaron a cortar espigas de trigo para comer, de hecho esto era algo legal que se podía hacer conforme a la ley de Dios, Deu 23:25  Cuando entres en la mies de tu prójimo, podrás arrancar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo. Lo mismo pasaba en los viñedos, Deu 23:24  Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto. Lo que no se podía hacer en tales caso era llevar para su casa, pero si podían comer hasta saciarse en campos ajenos; entonces la a acusación de los fariseos no es porque lo hacen en campos ajenos, sino porque lo hacen en día de reposo, Mar 2:24  Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?, débenos de considerar bien que sus acusaciones las basaban en lo que para ellos (o sea a su propio criterio) les parecía que era ilícito o nó y este es un error muy común en las iglesias el de personas que juzgan las aptitudes o libertades de otras personas por lo que a su parecer es incorrecto y en este sentido se vuelven jueces Stg 4:11  Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Stg 4:12  Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro? Bueno esta era la triste condición de los Fariseos y es la triste condición de mucha gente hoy en día, el legalismo y el cumplimiento de sus propias reglas para muchos, pesa más que el mismo mandamiento de Dios.

El mandamiento del día de reposo, realmente era un mandamiento único y sencillo, Deu 5:12  Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado. Deu 5:13  Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; Deu 5:14  más el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como(también). Realmente el mandamiento era bastante claro y sencillo; era un llamado al descanso y al reposo de toda obra a favor y por el bien de los hombres y también de los animales. Pero como sucede con la mayoría de mandamientos los fariseos le habían agregado criterios y preceptos propios a este mandamiento; realmente los fariseos no defendían los mandamientos de la ley en sí, sino sus ideas legalistas y tradiciones personales, usando como pretexto el mandamiento de la Ley, Mat 15:1 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: Mat 15:2  ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Quebrantar estas tradiciones para el fariseísmo del tiempo de Jesús, era quizá hasta peor que quebrantar la misma ley de Dios.

Los mandamientos de Dios, siempre fueron establecidos teniendo en cuenta la fragilidad humana y su grave problema con el pecado; pero mucha gente le agrega o le quita a estos mandamientos y lo que hacen es afectar la condición del “vestido viejo” que se hace peor la rotura de pecado en ella.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.