La Blasfemia contra el Espíritu Santo

publicado en: El Evangelio de Marcos, Exortacion | 0

Mar 3:29  pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.

Debemos tener el cuidado necesario para no caer presos de nuestra propia terquedad o forma de pensar, el hecho de que no comprendamos algunas cosas no significa que estén mal, sino que simplemente nosotros no las comprendemos y la acusación de los escribas, contra Jesús no tiene ningún fundamento ni tampoco sentido, Mar 3:23  Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Mar 3:24  Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Es imposible bajo ningún argumento lógico, pensar que Jesús está destruyendo la morada de los demonios, por el poder de los demonios, porque eso implicaría que el reino de las tinieblas estaría dividido y lo que hace fuerte todo reino es la unidad entre sus miembros, o sea la a acusación de los Escribas contra Jesús carece de todo sentido y lógica, Mar 3:25  Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Mar 3:26  Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. Pero lo que sí está pasando es que alguien más fuerte que el poder demoniaco que domina y perturba la vida de los hombres, ha llegado y está operando en Jesús, Mar 3:27  Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa. Esta expresión de Jesús, está enfocada en las palabras de Dios, atraves del profeta Isaías, cuando dijo: Isa 49:24  ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? Isa 49:25  Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

Luego les advierte a los escribas acusadores, que tengan mucho cuidado con lo que dicen, pues en su ceguera y en la terquedad de su corazón, están hablando cosas, realmente graves que ni ellos mismos entienden y están atentando contra su propia existencia eterna, por la a acusación que le están haciendo, Mar 3:28  De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; Mar 3:29  pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.

La palabra  “blasfemar” en el griego tiene un sentido de hablar mal y en contra de alguien, asegurar algo que no se sabe si es cierto, (difamar), o sea, afectar la reputación de una persona sin asegurarse y en términos más sencillos  “blasfemia” significa mostrarse irreverente o desafiante ante alguien.

Debemos de considerar, a lo que Jesús se refiere como “el pecado de la blasfemia contra el Espíritu Santo” y que tiene una relevancia tan terrible que Jesús asegura que jamás será perdonado, Mat 12:31  Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Mat 12:32  A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

Este pecado terrible lo debemos de ver a la luz de otras escrituras acerca del perdón como por ejemplo el caso del carcelero de Filipos en el tiempo de su conversión, Hch 16:31  Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Si la blasfemia contra el espíritu santo fuera en si un acto de palabras de pecado, Pablo le hubiese preguntado en primera instancia al carcelero, cuando él le pregunto cómo podría ser salvo, Hch 16:30  y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Pablo le hubiese preguntado “y tú has blasfemado contra el Espíritu Santo, porque ese pecado es imperdonable”;  pero si nos fijamos bien, Pablo no le pregunta nada, solo le dice “cree en el Señor Jesucristo y serás salvo”.

Otro que busco el perdón, fue Esaú, sin embargo con el se nos dice que lo buscó hasta con lágrimas, pero no lo encontró, lo que leemos es, Heb 12:17  Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Atraves de estas escrituras podemos ver que el carcelero, es perdonado, por la disposición de su corazón, al querer  buscar el perdón de sus pecados, pues las condiciones de su corazón son las favorables para que el Espíritu Santo actué en la vida de él; pero con Esaú, la situación es diferente ya que el corazón de Esaú es un corazón endurecido atraves de los años, de hecho la Biblia dice que Esaú jamás quiso perdonar a su hermano o sea se resistió atraves de los años al accionar de Dios en su vida, Amó 1:11  Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom(ESAÚ), y por el cuarto, no revocaré su castigo; (1)porque persiguió a espada a su hermano, y (2) violó todo afecto natural; y en su furor (3) le ha robado siempre, y (4) perpetuamente ha guardado el rencor, esto es tener un corazón endurecido, es como saber que tiene que perdonar pero no puede perdonar.

Y es que la blasfemia contra el Espirtu Santo, no es un acto en específico, sino que es el resultado de un corazón terco y endurecido, que sabe la verdad y lo que debe hacer, pero se resiste a ello, en una determinada oposición intencional y voluntaria a Dios y a su accionar, o sea la blasfemia contra el Espíritu Santo, es la resistencia que una persona pone dentro de su propia terquedad, al tratar de ignorar la obra de Dios entre los hombres; el mártir Esteban les hizo ver su terrible pecado a sus verdugos, Hch 7:51  ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

El que resiste al Espíritu Santo y a su accionar definitivamente núnca podrá ser perdonado, porque es el Espíritu Santo,  el único que trabaja directamente en la redención de los hombres, como bien lo dijo Jesús: Jua 16:8  Y cuando él venga (hablando del Espíritu Santo), convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Jua 16:9  De pecado, por cuanto no creen en mí; Jua 16:10  de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; Jua 16:11  y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. O sea el Espíritu Santo hace tres funciones fundamentales desde la redención hasta la santificación:

  1. convencerá al mundo de pecado. El Espíritu Santo es el que redarguye de pecado, para que busquemos el perdón.
  2. convencerá de justicia, carácter, justificación para ser declarado inocente.
  3. convencerá de juicio, el hace distinguir y diferenciar entre lo bueno y lo malo, decisión de lo justo y correcto

el punto determinante es que los escribas acusadores en su terca ceguera, están anulando en sus vidas al único que puede llevarles a un genuino arrepentimiento.

 

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