La Voluntad de la Tierra

publicado en: El Evangelio de Marcos, Exortacion | 0

Viernes 07 de Mayo del 2021

                                                              

Mar 4:4  y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron. Mar 4:5  Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. Mar 4:6  Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Mar 4:7  Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto.

Indudablemente la semilla es la mejor para poder producir los frutos deseados, todo el problema de resultados radica en el corazón humano que es la voluntad de los hombres, Si esa voluntad no es buena, por mucho que la buena semilla caiga en esta tierra de voluntad inservible, el resultado siempre será infructuoso. Porque no es asunto de la semilla, para ver resultados, sino de la voluntad de cada uno, Luc 4:25  Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; Luc 4:26  pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón. Luc 4:27  Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. Muchas viudas necesitadas habían en Israel en tiempos del profeta Elías, pero a ninguna de ellas ayudo el profeta, porque en ninguna había buena tierra como para poder sembrar la semilla de la fe, y muchos leprosos necesitados había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero a ninguno se le dio sanidad, porque ninguno era buena tierra para que la fe diera frutos, en ambos casos fueron extranjeros los que tenían buena voluntad o sea buena tierra para que la semilla de la fe, diera sus fruto. Como lo hemos dicho: el resultado depende de la tierra, más que de la semilla porque la semilla es excelente, pero de nada sirve si la tierra es mala.

 

Realmente el resultado de la tierra depende de tres cosas:

  1. La buena semilla
  2. La buena tierra
  3. La lluvia que hará germinar la semilla.

Sin embargo la parte, según esta parábola que le corresponde al hombres en definitiva es la tierra, pues la semilla es de Dios y es buena y la lluvia una vez la semilla este en su lugar, Dios se encargara del riego hasta que la tierra de los resultados esperados, Isa 55:10  Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, Isa 55:11  así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. O sea la semilla y la lluvia, son asuntos divinos y son seguros; pero siempre el problema de toda infructificacion siempre será la tierra, pues aunque la semilla tenga facultades excelentes, no podrá germinar, si la tierra donde cae no es la adecuada.

 

En la parábola del sembrador, se denotan tres tipos de tierra mala:

  1. Los de JUNTO AL CAMINO,
  1. Los de LOS PEDREGALES,
  2. Los de LOS ESPINOS.

 

 

JUNTO AL CAMINO (TIERRA DURA)

Esta tierra está caracterizada por tres aspectos:

  1. OYE CON DIFICULTAD (por diferentes causas o intereses)
  2. NO ENTIENDE (dentro de sus corazón no logra entender absolutamente nada)
  3. NO CREE (la semilla queda en la superficie a la voluntad del malo)

 

Este tipo de tierra lo que denota es la voluntad dura del corazón humano en cuanto al Reino de Dios“…el sembrador salió a sembrar, y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron…Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el maligno, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.” (Mateo 13: 4, 19) Esta es una tierra tan dura, que es totalmente imposible, que se pueda desarrollar la semilla inclusive ni tan siquiera germina, pues es tierra que ha sido pisoteada tanto por las ideologías y criterios humanos, que ha perdido todo tipo de fertilidad espiritual y esto ha ocasionado que la tierra se vuelva de naturaleza dura y estéril, este es el entendimiento de aquellos que no quieren creer y que son “incrédulos voluntarios”. Este es el caso de todos aquellos que escucharon alguna vez el Evangelio, y les pareció una perfecta locura, pues esta tierra determina el humanismo como base fundamental de sus propia existencia y este tipo de tierra esta descrito atraves del salmista, Sal 53:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien.

 

Por la misma dureza de la tierra la semilla no puede desarrollarse, simplemente la semilla queda en la superficie de la tierra y luego vine el maligno representado atraves del humanismo y atraves de las teorías de la mal llamada “ciencia”, inclusive a veces hasta la misma familia o amigos y simplemente arrebatan la semilla que estaba sobre la tierra.

 

 

 ENTRE PEDREGALES (TIERRA SIN CONVICCIONES)

 

Este tipo de tierra, son los emocionalitas, que gritan, se alegran en el culto, posiblemente hasta se quebranten en algunos momentos, pero que realmente NO tienen bases ni convicciones espirituales. Mar 4:16  Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; Mar 4:17  pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.

 

También esta tierra tiene tres características:

 

  1. OYE LA PALABRA (por diferentes causas o intereses)
  2. ENTIENDE ( logra entender en el momento y hasta llora)
  3. CREE POR POCO TIEMPO (la semilla, se seca fácilmente, por el calor de la prueba, pues está superficialmente sembrada entre piedras, realmente no tiene las condiciones adecuadas para desarrollarse)

 

La semilla que cae en los pedregales, germina de una manera asombrosamente rápida, por causa de la poca profundidad de tierra que tiene la semilla, Mat 13:5  Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; solo es a algaravilla sin convicciones, pero todo está bien mientras las cosas estén bien, pero cuando viene la prueba, el problema o cualquier otra adversidad, sale a relucir la verdadera condición y naturaleza de este tipo de tierra, Mat 13:6  pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. La prueba manifiesta que este tipo de tierra es infructuosa y hasta ahí llega toda su fe, Luc 8:13  Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. Lo que se miraba como algo muy productivo al inicio, después de la prueba literalmente se seca; esto tiene que ver con la gente que oye la palabra, se goza en el momento y hasta se quebranta si es posible, pero al venir los conflictos y aflicciones que implican la vida cristiana, da marcha atrás o tropieza.

 

Realmente denotamos una vez más que no es problema de la semilla sino de la mala tierra. Esta gente es la que grita, la que quiere todo apresuradamente en las congregaciones, pero que no tiene bases reales de una verdadera fe, de este tipo de tierra es de las que más abunda en las congregaciones.

 

 

 ENTRE LOS ESPINOS (TIERRA MESCLADA)

Esta tierra denota en el corazón humano, la mescla interna de semillas, incluyendo la semilla del evangelio con las  semillas del mundo; de hecho un principio fundamental de la Biblia es no hacer mesclas de cosas,  Deu 22:9  No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña. Deu 22:10  No ararás con buey y con asno juntamente. Deu 22:11  No vestirás ropa de lana y lino juntamente. Desde el principio se nos llama a tener una sola semilla en nuestra tierra, sin embargo en las iglesias siempre hay tierras que llevan dentro de sí, diversidad de semillas y esto también traerá perdida, porque la semilla del evangelio debe crecer bajo las mejores condiciones para que se desarrolle conforme al propósito de la siembra y no se pierda, Mat 13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

 

Esta tierra está caracterizada por tres aspectos:

  1. OYE LA PALABRA (por diferentes causas o intereses)
  2. ENTIENDE (logra entender y cree totalmente)
  3. CREE DE UNA FORMA CONTAMINADA (no puede ni quiere dejar sus propias ideas y no permite que la semilla se desarrolle con normalidad sino que se mescla con afanes, preocupaciones y con mundanalidad y al final termina la semilla ahogada dentro de esta tierra infructuosa.)

 

La que cae entre espinos, en un principio germina, pero pronto la fuerza de la mala hierba se impone y la ahoga – esto es – que los afanes de este mundo y sus engaños, hacen que ese oyente se aparte del beneficio de la Palabra de Dios. Aquí el problema no es de profundidad más bien la profundidad es correcta, el problema drástico de este tipo de tierra es que no es un campo limpio, o sea que la semilla tiene que compartir su crecimiento con la mala hierba que no ha sido arrancada, para que la semilla de Dios pueda dar resultados necesario es primero limpiar la tierra, antes de la siembra, Jer 1:10  Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, (primero limpiar) para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, (una vez limpio, se procede a la siembra) para edificar y para plantar.

 

Es necesario en la vida cristiana no solo amar la justicia, sino también desechar la maldad, para que la semilla de la verdad pueda desarrollarse plenamente en un campo limpio, debemos limpiar nuestra campo de siembra, esto se expresa atraves del salmista de una forma bastante clara Sal 45:7 Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.

El hecho de no limpiarnos de las cosas de este mundo hace es una mescolanza de ideas, donde cada creyente tiene su propia forma de pensar y la semilla del Reino de Dios va creciendo, pero también va creciendo los deseos y las ambiciones por este mundo y al final se antepone lo malo y al final se termina ahogando la buena semilla en medio de los afanes de este siglo y no puede dar el resultado apropiado.

El problema del fruto no radica en lo que se siembra sino el lugar donde se siembra,  AUNQUE LA SEMILLA SEA BUENA, SI LA TIERRA ES MALA ES SEGURO QUE NO DARÁ NINGUN TIPO DE FRUTO.

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