Lo Nuevo y lo Viejo

publicado en: El Evangelio de Marcos, Exortacion | 0

Mar 2:19  Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. Mar 2:20  Pero vendrá días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.

La pregunta hecha a Jesús en sí, era, ¿porque NO ayunan tus discípulos? Y la respuesta es una metáfora en forma de pregunta, Mar 2:19  Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. En el Antiguo testamento siempre el ayuno se entendía como una expresión de desesperación de lulo y dolor y Jesús usando esos criterios, les refiere que ahorita que el Mesías ha venido es tiempo de celebración y de regocijo, no de luto ni dolor, como para estar ayunando, la idea es clara todo tiene sus tiempo y haya un tiempo donde se tendrá necesariamente que ayunar; nadie duda que el ayuno es una necesidad muy importante en la vida cristiana, pero debe hacerse en el tiempo y en el momento correcto, pues de lo contrario Jesús nos advierte de dos graves consecuencias al hacerlo solo por hacerlo:

  1. REMIENDO NUEVO EN VESTIDO VIEJO

El ayuno es una herramienta muy útil, para acercarnos a Dios, pero debe hacerse por las razones correctas y en los tiempos adecuados, porque si no puede llegar a empeorar el problema de pecado que llevamos dentro. Cuando Jesús contesta la pregunta sobre el ayuno, él no dice que sus discípulos no deban ayunar, sino que lo harán en el momento, cuando y donde tengan que hacerlo, Mar 2:20  Pero vendrá días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.

El ayuno, la oración y las ofrendas son disciplinas de piedad que Cristo recomienda practicar entre los creyentes, Mat 6:3  Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, en cuanto a la oración se nos dice: Mat 6:6  Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público; y en cuanto al ayuno, Mat 6:17  Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, o sea en ningún momento se nos dice que no debemos ayunar, sino que sepamos cómo debemos hacerlo, pues de lo contrario el mismo ayuno se puede convertir en algo que termine de complicar más el problema de la naturaleza humana, Mar 2:21  Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura; si no se hace en los tiempos y en las maneras correctas, la rotura de la naturaleza de pecado se hace peor; de hecho se conoce de hombres que ayunan mucho, por causas equivocadas pero eso mismo les convierte en personas que elevan su ego y menosprecian a aquellos que no hacen como ellos lo hacen, o sea que el ayuno se vuelve una obra en ellos, que los vuelve orgullosos y soberbios, Luc 18:11  El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; Luc 18:12  ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. O sea tristemente lo que debería ayudarles a acercarse a Dios los hace alejarse por sus malas aptitudes de menosprecio hacia los demás, claramente lo dice el salmista: Sal 138:6  Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.

  1. VINO NUEVO EN ODRES NUEVOS.

Indudablemente la doctrina de Cristo, era muy diferente a la doctrina y a la forma en la cual la mayoría de Israelitas pensaban y principalmente diferente a como los fariseos entendían las Escrituras, de hecho se hace evidente que la doctrina de Cristo era realmente muy diferente a la doctrina de los fariseos y escribas, Mar 1:22  Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Estas diferencias eran colosales y en sus mayoría contrarias a la forma de ver de los fariseos y escribas.

Realmente era difícil no solamente tratar de explicarles lo que preguntaban, sino que era realmente difícil el pensar que se podía llegar a un punto de comprensión o de entendimiento de parte de los fariseos hacia la enseñanza de Jesús, por mucho que él les explicara,  porque ellos eran “odres viejos” que estaban tan desgastados por su forma de pensar que no podían abrir ya sus corazones a la nueva enseñanza que Jesús traía, o sea que la doctrina o enseñanza de Jesús, simplemente  no encajaba en el pensar de ellos, porque era doctrina nueva; o sea una nueva revelación acerca del reino. De hecho las enseñanzas de Jesús son la vida de la palabra de Dios, pero los fariseos se habían quedado al rito muerto sins sentido; o sea que los pensamientos de los Fariseos, eran “odres” tan viejos y cimentados en sus “ideas” que no daban lugar a ningún tipo de nueva enseñanza o incluso sus pensamientos eran tan cimentados en sus ideas y tradiciones que nunca pudieron reconocer al Mesías que estaba frente a ellos mismos. Por eso el Señor cuando vino buscó mentes frescas “odres nuevos”, para que su enseñanza pudiese conservarse. Mar 2:22  Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. Por mucho que él les explicara no iban poder entender, pero como los que preguntan son también los discípulos de Juan entonces Jesús se da, la tarea de explicarles con paciencia la verdadera esencia del ayuno, que esta resumida en dos causas que manifiestan los tiempos y los momentos en los cuales se debe ayunar.

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