Un esclavo próspero

publicado en: Exhortación, La formación de un rey | 0

Gén 39:1  Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá.

Vivimos en un mundo muy cambiante y violento, nadie duda que esta vida es difícil y tentativa y difícilmente podremos evadir esa realidad, pues la misma biblia asegura que nacimos justamente para eso, para ser probados, Job 5:7  Pero como las chispas se levantan para volar por el aire, Así el hombre nace para la aflicción. Porque estas aflicciones y pruebas a la alarga son las que forman el carácter de un verdadero rey o sea somos en esta tierra probados atraves de ellas, para saber si somos dignos de alcanzar las promesas que se nos han sido dadas para el reino en la eternidad.

Somos probados en las cosas pasajeras de este mundo y que frente a la eternidad son cosas efímeras y realmente sin importancia, antes de que se nos asigne lo verdaderamente valioso, como bien lo dijo Jesús,  Luc 16:10  El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.  Y es que atraves de las pruebas demostramos realmente de que estamos hechos y como somos verdaderamente,  Luc 16:11  Pues si en las riquezas injustas (refiriéndose a lo pasajero de este mundo) no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero (refiriéndose a lo eterno)? Luc 16:12  Y si en lo ajeno no fuisteis fieles (refiriéndose a lo pasajero de este mundo), ¿quién os dará lo que es vuestro refiriéndose a lo eterno)?  Y un joven como José, que ha sido llamado a ocupar un lugar de prominencia en el Reino de Dios, es seguro que primero será probado una y otra vez, hasta que esté listo para su propósito.

Después de ser vendido por sus hermanos, José tendrá que superar la idea de estarse quejando por todas las injusticias recibidas de parte de sus hermanos y tendrá que adaptarse obligadamente a su nueva y difícil vida como esclavo; realmente el cambio es radical, pues en la casa de su padre él era el hijo consentido y ahora es simplemente es un esclavo, que está siendo vendido como una mercancía;  y justamente lo compra un militar llamado Potifar y no solamente es un soldado sino el jefe de la guardia personal de faraón, Gén 39:1  Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá.  Ala mencionar eso la Biblia nos hace ver  que Potifar no es un hombre fácil y tampoco es un hombre con el cual se pueda “jugar” en algún sentido.

José tendrá que andar con mucho cuidado, porque Potifar no es un hombre sencillo ni sensible. Lo curiosos de este asunto es que José no solamente se adaptará a su difícil vida como esclavo, sino que el comentarista bíblico nos dice algo realmente extraordinario, Gén 39:2  Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. La clave de todo los que realmente  prosperan en esta vida, siempre es la misma, “Mas Jehová estaba con José” es Dios el centro de todo el mover y el propósito de la vida de José, muy a pesar de su condición difícil y de estar rodeado de gente desconocida e idolátrica, en medio de un país dónde no entiende su lenguaje y con una cultura muy diferente a la de José, y muy a pesar de todo pronóstico, la Biblia dice justamente que José fue un varón prospero aun en las peores circunstancias que rodeaban la vida de este jovencito y esto simplemente porque Jehová estaba con este él.

El mensaje es claro, La prosperidad no está en un país ni en las mejores condiciones sociales o políticas de un lugar, José está en una condición muy difícil alejado de su familia, afectado por el dolor de ver a sus hermanos como los actores directos de toda su desgracia presente, alejado de su amado padre Jacob y con la idea de que posiblemente jamás lo volverá a ver y sin embargo se nos dice que José no dejo que la amargura y el resentimiento le afectaran y le nublaran el entendimiento; José tenía un motor que le impulsaba su vida aun en las peores circunstancias, y ese motor era su fe en su Dios y por medio de la fe recibió esperanza de lo que no veía y en medio de la oscuridad de su vida, podía todos los días, ver un poderoso rayo de luz que venía Através de la fe.

También debemos de considerar que José tenía una fe que producía suficientes aptitudes de diligencia e inteligencia que no pasaban inadvertidas ante aquel capitán de la guardia del faraón,  Gén 39:3  Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. Podríamos decir francamente que es la fe, todo el motor de este jovencito y que por ella literalmente fue próspero en la casa de su amo, Gén 39:4  Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. Y al ver Potifar estas cualidades, de obediencia y diligencia de JOSE, LE HIZO MAYORDOMO de su casa; ahora debemos de considerar que esta prosperidad de la que se nos habla en este versículo no fue algo que se alcanzó de la noche a la mañana, de hecho detrás de este nombramiento existen muchos años de aflicciones, dificultades y muchas pruebas que por alguna razón la Biblia omite, pero que sabemos que ahí estuvieron, (por lo menos del versículo 1 del capítulo 39, hasta el versículo seis aparecen por lo menos diez años de historia omitida de la vida de este gran hombre de fe), y José logro no solo enfrentar cada una de las adversidades, sino también vencerlas atraves de su fe, hasta que llego a ser un hombre próspero en la casa de su amo Potifar. Gén 39:5  Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo.

José era el encargado de las medidas de siembra y de todos los negocios de su amo Potifar y esos negocios eran prósperos y esto nos habla de la diligencia y de la inteligencia de José a tal grado que Potifar puso literalmente todos sus bienes en las manos de José, realmente José en este punto es un esclavo prospero con autoridad sobre todos los demás esclavos de Potifar y recordemos que Potifar era un hombre con muchas riquezas y por ende también esclavos; y justamente José pasó de ser el esclavo que lavaba los baños, a ser nada más y nada menos que el administrador de todas las posiciones de Potifar, José llego a ser conocido por muchos Egipcios ricos, pues él era el encargado de hacer todo tipo de negocios con el dinero de su amo Potifar. Gén 39:6  Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.

En este asunto solo debemos agregar que la fe no ve impedimentos aun en las peores condiciones pues el que tiene fe real, es un hombre o mujer con el suficiente potencial de prosperar aún en las peores condiciones y es

que  la verdadera prosperidad esta en Dios y únicamente en DIOS y José lo sabía.

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