Un Ejemplo para Siempre

publicado en: Madurez, Porque Caíste Lucero | 0

Tema 8, del estudio ¿Porqué Caíste, Lucero hijo de la mañana?

 

 Rom 1:22  Profesando ser sabios, se hicieron necios.

 

Sencillamente es “necia” la persona que profesa ser sabia, generalmente los verdaderamente sabios no alardean de serlo; porque desde el momento donde una persona se considera “sabia” manifiesta superioridad sobre otros, manifiesta dependencia propia y por ende menosprecio a la autoridad; la necedad producida del querubín le hizo sentirse más de lo que realmente era, esa misma necedad produjo un envanecimiento incontrolable y destructivo, por ello la recomendación Bíblica es, Rom 12:3  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. La idea es no sentirnos más, ni considerarnos menos de los que somos. Aunque pudiésemos llegar a niveles muy elevados en este mundo siempre debemos mantener la cordura y el equilibrio sensato y necesario y este equilibrio se consigue teniendo un alto concepto de nuestras autoridades, Luc 6:40  El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. O sea que aunque subamos a lo más elevado y desarrollemos los talentos mas hermosos, jamás vamos a poder ser superior al que nos enseñó, o sea como creación siempre habrá alguien más alto que nosotros.

 

Indudablemente nadie nace aprendido, pero cuando ya aprendemos algo, generalmente se nos olvida que lo que sabemos es porque alguien se dio la tarea de enseñarnos y como creación somos lo que somos, sencillamente porque alguien nos creó o sea no somos independientes, sino dependientes de nuestro Creador; y esto fue lo que no logró comprender el “hermoso Querubín”, que por mucha perfección que Dios le hubiese dado, no era sustentador, sino un ser sustentado y necesitado de aquella autoridad que le había dado todo lo que llegó a ser; más sin  embargo su sabiduría perfecta, lo llevó  a atravesar la línea de su propia necedad, pues llegó a considerarse “autosuficiente” o sea que no necesitaba a su Creador para subsistir, Isa 14:14  sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Su verdadera sabiduría era comprender su propia necesidad del Creador; y la necedad era considerar que podría subsistir por sí mismo solo por su elegancia, hermosura y sabiduría, Sal 53:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien. El tratar de negar la existencia de Dios corresponde a la mayor necedad de un ser creado, la gente que niega la existencia de Dios generalmente son personas que se sienten autosuficientes en esta vida, tanto así, como para dudar de la existencia de sus propio Creador y de hecho esto traerá las peores consecuencias a su propia naturaleza, “…Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien”.

 

Cuando una persona niega a Dios, necesariamente tiene que crear su propio “dios” que generalmente es su propio ego; Cuando el Querubín protector negó su necesidad del Altísimo y se reveló contra Él, el querubín cayó esclavizado de su propio “yo” o sea de su propia naturaleza, su sabiduría fue deformada y esclavizada por la idolatría que se creó de sí mismo, es en este punto donde su naturaleza, perfecta fue deformada y se esclavizó de su propia necedad; y de echo eso manifiesta una deformación de su naturaleza con la cual Dios nos había creado; por esta causa, el apóstol Santiago nos hace una seria advertencia, Stg 3:1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. Pues la verdadera sabiduría nos lleva siempre a considerar una sola cosa, 1Co 3:18  Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante (esto manifiesta humildad y dependencia de otros), para que llegue a ser sabio. O sea que somos dependientes de Dios y que sin Él, nada tiene sentido. Jua 6:67  Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Jua 6:68  Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Esta es la clave de la verdadera sabiduría, SABER ESCUCHAR y comprender que no lo sabemos todo, como bien lo dice el Proverbio, Pro 9:10  El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

 

La verdadera sabiduría siempre nos lleva a depender de Dios y a saber que necesitamos de los demás, necesitamos de la familia, de los hermanos e inclusive de la sociedad misma que nos rodea, como creación somos dependientes de todo y de todos y especialmente de Supremo Creador. El mejor concepto de sabiduría conocido, es aquel que reconoce su propia necesidad, Flp 2:3  Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; este concepto es el que realmente denota humildad y sabiduría.

 

El ejemplo de la CAIDA DEL HERMOSO QUERUBIN PROTECTOR es un ejemplo eterno de necedad y desobediencia, de un ser que fue creado para los niveles más elevados de autoridad, pero no pudo mantenerse y abandono su propósito de creación, cayendo de estos lugares elevados a los niveles más bajos, para siempre.

 

Nuestro deber es aprender del grave ejemplo de este querubín, pues esa es nuestra parte, que cuando sintamos que no dependemos ni necesitamos de nada ni de nadie, entonces hemos llegado al principio básico de la necedad, que generalmente se da, cuando tenemos ciertas virtudes, talentos o logros en la vida y es eso mismo lo que produce la grave necedad del corazón puede corromper nuestra vida y afectar nuestra eternidad. 1Co 8:1…Sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica. 1Co 8:2  Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.

 

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