Edificando La Casa de Dios
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La ley de la Restitucion

La justicia de los Juramentos

  Martes, 17 de agosto  del 2010                            tema 4 de “La ley de la restitución”                                                                

 Mat 5:33  Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Mat 5:34  Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera;  ni por el cielo, porque es el trono de Dios;  Mat 5:35  ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Mat 5:36  Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.  Mat 5:37  Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

En la vida todo cambia y una de las cosas que cambian con las circunstancias son las decisiones y las palabras que el hombre toma y con lo cual muchas veces dañamos la integridad de otras personas, por el simple hecho de no permanecer en lo que hablamos o prometemos, esto se da, en la confianza que recibe una mujer en la promesa matrimonial del marido y que al poco tiempo se da cuenta que solo era mentira, o en la promesa de respeto y sumisión de la mujer hacia su marido  en el matrimonio.

en estos tiempos modernos la palabra de un hombre no vale absolutamente nada, ningun hombre es confiable pues en un mundo donde todo cambia es lógico pensar que el mismo hombre cambia de acuerdo a las circunstancias del momento.

sin embargo en medio de toda esta deformación el deseo del corazón de Dios siempre ha sido que aprendamos a tener estabilidad en nuestras palabras, Éxo. 20:7  No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.  

Este deseo  divino de estabilidad en su pueblo esta vinculada a  otras leyes de la restitución en consecuencia de que se buscan escusas para ser y actuar egoístamente,  inclusive tomando de pretexto el nombre y la obra de DIOS. las leyes de restitución son leyes enfocadas en contrarrestar el egoísmo personal de cada persona, Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.  Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios.   No hurtaréis,  y no engañaréis  ni mentiréis el uno al otro. Lev. 19:12  Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo Jehová. Lev. 19:13  No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana. Lev. 19:14  No maldecirás al sordo (al que no quiere oír), y delante del ciego (del que no quiere ver) no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová. Lev. 19:15  No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo. Lev. 19:16  No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.

Realmente todo esto esta relacionado aun solo sentir y es el no dañar la integridad del prójimo, pero mas aun es el llamado de Dios a ser un pueblo lleno de justicia y dentro de esta justicia esta el hablar en o con la verdad.

No hay razón para considerar que son malos los votos o promesas en un tribunal de justicia o en otras ocasiones apropiadas, siempre y cuando sean formulados con la debida reverencia. Pero todos los votos o promesas, hechos sin necesidad o en la conversación corriente, son pecaminosos, como asimismo todas las expresiones que apelan a Dios, solo para librarse de la justicia o de la consecuencia del error de nuestros actos pasados. Mt. 5;36, Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco o negro—En los otros juramentos el nombre de Dios era profanado casi como si hubiese sido mencionado, porque se hallaba sugerido instantáneamente por la mención de su “trono”, el “estrado de sus pies”, su “ciudad”. Pero al jurar por nuestra cabeza o miembros similares, la objeción consiste en que no tenemos poder sobre ellos para cambiarlos…Mas sea vuestro hablar—que vuestra palabra en los contactos comunes sea, Sí, sí; No, no—“Que un simple o un No sean suficientes para afirmar la verdad o la falsedad de cualquier cosa”  porque lo que es más de esto, de mal procede, 

La falsedad de nuestra naturaleza corrupta se manifiesta no sólo en la tendencia a apartarnos de la estricta verdad, sino en la disposición de sospechar que otros hagan lo mismo; y como esto no disminuye sino más bien se agrava por el hábito de confirmar lo que decimos mediante un juramento, corremos el riesgo de destruir toda reverencia por el Santo Nombre de Dios, y aun por la estricta verdad, en nuestros corazones, y así caer en condenación.

La práctica de hacer juramentos, tiene su raiz en querer quedar bien  visto delante de los demás, un juramento es como si nuestra palabra no bastase y esta mala practica  se origina en esa viciosa raíz de falsedad que gobierna al mundo y así como el jurar en favor de la verdad de lo que decimos, engendra la actitud de duda que tratamos de eludir, debemos aprender a comprometernos con lo correcto teniendo nuestros principios bien cimentados sin necesidad de andar luchando para que la gente nos crea, lo que debemos hacer es tener un buen testimonio para que nuestro “si” la gente lo entienda como un “si” definitivo y nuestro “no” también sea un “no” definitivo.

  1. Mas sobre todo—por cuanto el jurar es absolutamente ajeno a la humilde “soportación” cristiana que se acababa de recomendar. no juréis—por la impaciencia, a la que las pruebas pueden tentaros (vv. 10, 11). En contraste con esto está el uso debido de la lengua (v. 13). Jacobo aquí se refiere a Mat_5:34, etc. vuestro sí sea sí—no uséis de los juramentos en la conversación diaria; sino dejad que la simple afirmación o negación sea suficiente para establecer vuestra palabra. Condenación—lit., juicio, es decir “del Juez” que “está delante de las puertas” (v. 9).

Stg 5:12  Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.

 

 

El divorcio y la Justicia

  Martes, 10 de agosto  del 2010                               tema 4 de “La ley de la restitución” 

Mat 5:31  También fue dicho: Cualquiera que repudien (gr. “apalio” sig. Liberar de compromiso)  a su mujer, dele carta de divorcio. Mat 5:32  Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

Dentro de los niveles morales de la vida misma  el hombre esta obligado a pensar en el daño a los demás principalmente a las personas que nos rodean, y en este sentido que situación puede causar mas daño a nuestra familia como el daño que causa  el divorcio.

Durante muchos años, se enfocaba la idea de que Dios estaba a favor de esta practica, o por lo menos así  entendían los fariseos la ley de Dios Continue reading

Los nudos y las ofrendas

  Martes 27, de julio del 2010                   tema 3 de “La ley de la restitución”

Mat 5:23  Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, Mat 5:24  deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. Mat 5:25  Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. Mat 5:26  De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

En la gran mayoría de casos caemos en la dificultad de que queremos ver como nosotros pensamos y muchas veces, queremos ocultar nuestras malas  aptitudes con algún tipo de servicio u ofrenda hacia Dios y llegamos a considerar que con dar nuestros diezmos, o con el hecho de ser un servidor devoto en la iglesia, mucha gente piensa que  con esto, puede ocultar sus malas aptitudes y logran engañar a su conciencia que les hace sentirse bien, sin embargo se denota la importancia que para Cristo tiene aptitud de ofrendar rectamente Continue reading

La ley de los Homicidios

 tema 2 de “La ley de la restitución”                                    Martes 20, de julio del 2010 

Mat 5:21  Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Mat 5:22  Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

El cometer homicidio en todos los países del mundo es tenido como el mas grande crimen que se  pueda cometer contra el prójimo, pues de una u otra manera es el resultado de un deseo insatisfecho  del mal engendrado probablemente años, ante de cometer tal acción, de hecho el homicidio es castigado se supone con las penas mas severas, porque es el mas terrible deseo del corazón de los hombres en contra de sus semejantes. Continue reading

La justicia de los Fariseos

tema 1 de “La ley de la restitución”

Mat 5:20  Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. 

La justicia en el reino de Dios  es  el actuar,  no por temor a  la ley y sus consecuencias,   sino por el sentir moral de la vida espiritual, contrastada con la de los escribas y la de los fariseos, que simplemente se enfocaban en la practica del obedecer un mandamiento solo por el temor, sin tener conciencia plena del ¿Por qué?  Ellos lo hacían; para ellos el obedecer un mandamiento, radicaba en el obedecer la letra,  ignorando la causa del porque existía esa ley, para ellos  el obedecer lo literal, era la base de todo lo espiritual, aunque dejaban de lado  lo mas importante que es  el amor a Dios y al  prójimo,  Continue reading