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  • Ayudando contra la envidia natural

    (Tema 13, Predicado el martes, 25 de septiembre de 2018 en la iglesia central)

    Ecl 4:4  He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

    La envidia es otra detracción que agobia la vida de los hombres, pues por causa de la misma deformación espiritual, todos nacemos con una cierta rivalidad natural que se despierta cuando vemos el bien de los demás, el despertar, la envidia en los demás debe de verse como una especie de competencia, mal intencionada, por querer sobresalir.

    El llamado en Eclesiastés, NO está enfocado en que no se despierte en nosotros (aunque esto es algo que como hijos de Dios debemos de desprendernos del viejo hombre que tiene todos estos vicios), sino que el llamado, está dado desde el punto de vista, que sabiendo que al ser humano se le despierta ese problema, (envidia) lo razonable es mantener una aptitud dee humildad y No andar queriendo ser admirado por lo que uno tiene y otros No. La idea es, tratar de no ser nosotros la causa de tropiezo en los demás; Y si tenemos en cuenta que vivimos en el tiempo de las redes sociales, donde todos quieren vislumbrar y “apantallar” a los demás con sus éxitos, su belleza, sus bienes, nos daremos cuenta de que tenemos un verdadero problema, que le afecta a muchos, queramos o no aceptarlo, la mayoría de publicaciones en dichas redes, son para que los demás les admiren lo que se tiene, la jovencita bonita, publica fotos de su belleza, pero para que las publica, bueno la respuesta es demasiado sencilla, pues para vislumbrar a los demás, para que las personas que vean esa foto, pues le digan que es una jovencita muy hermosa, ese es el problema del que está hablando Eclesiastés, querer llamar la atención para ser admirada y envidiadada por los demás,  muchos hacemos pecar al prójimo, por algo que dentro de pocos años pasará;  NO digo que usar la redes sociales es el pecado más terrible de todos, NO lo único que estoy diciendo es que debemos ser prudentes en como vemos las cosas.

    Recordemos que en esta vida NO hay nada que permanezca, hasta la jovencita más hermosa un día se hará vieja, entonces para que plantear con lo pasajero y despertar la envidia natural en los demás, esto es a los que a los ojos de salomón no tiene sentido. Ecl 4:4  He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

    De hecho que Esta detracción se debe combatir con humildad, que nadie se jacte de los que Dios le ha dado para su peregrinaje sobre esta tierra.

    Qué interesante es ver el ejemplo más elevado de un hombre que le ha sido dado todo, pero mantiene su humildad, Jua 13:3  sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, Jua 13:4  se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Jua 13:5  Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

    Debemos alegrarnos con las bendiciones materiales que Dios nos permite tener pero debemos aprender a ver los triunfos, logros y éxitos en esta tierra, de la manera como Dios las ve, Isa 40:6  Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. Isa 40:7  La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo. Isa 40:8  Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. Realmente NO hay absolutamente nada de lo que pudiéramos jactarnos en esta vida, porque la jactancia es lo que hace o puede hacer pecar a las personas. Inclusive en los asuntos espirituales debemos ser muy cuidadosos, 2Co 12:2  Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. 2Co 12:3  Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), 2Co 12:4  que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. El apóstol fue literalmente “arrebatado “a un lugar exuberante de la eternidad y esto sería causa suficiente para que este hombre se jactara toda la vida y a cada rato, mas sin embargo dice: 2Co 12:5  De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. 2Co 12:6  Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí. Dios mismo es el más interesado en que sus hijos, sean humildes y NO  se jacten de nada, inclusive Ni de las experiencias espirituales sobresalientes  y le envía su ayuda a su siervo, 2Co 12:7  Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; es buenos mantener una aptitud de humildad a a pesar de haber alcanzado las mayores proezas en esta vida.

    El apóstol Pablo experimento la necesidad de ser humilde a pesar de la grandeza de su ministerio y a a pesar de tener condiciones de las cuales muchos en sus tiempo se jactaban,  por eso con autoridad recomienda, Flp 3:4  Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: Flp 3:5  circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; Flp 3:6  en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Flp 3:7  Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Flp 3:8  Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo. Nada que ver con los habladores de vanidades de los pulpitos contemporáneos,  de cosas que ni ellos mismos conocen, Col 2:18(DHH)  No dejen que los condenen esos que se hacen pasar por muy humildes y que dan culto a los ángeles, que pretenden tener visiones y que se hinchan de orgullo a causa de sus pensamientos humanos.

    La grandeza de una persona se mide no por los títulos ni bienes que posee, la grandeza se mide cuando esa persona a pesar de tener el poder para convertir las piedras en pan, prefiere NO alardear de su poder, Luc 4:3  Entonces el diablo le dijo: Si eres (esto es como tentando el egocentrismo humano) Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan. Lo maravilloso del asunto es que Jesús tenía el suficiente poder, para hacer mucho más que convertir las piedras en pan,  pero no alardeo de nada, Jesús sabe lo que él es, no necesita que satanás le acredite como “hijo de Dios”,  sin embargo prefiere NO usar su poder, sino sujetarlo a la orden (Palabra) del Padre, Luc 4:4  Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.

    Hoy en día, cuantos alardean de lo que tienen y de lo que no tienen, y eso solo demuestra su inseguridad, su falta de carácter, necesitan que les digan que son bonitas, guapos, de éxito etc. necesitan la voz del mismos diablo que los anime y que les diga, atraves de las redes sociales y de otros medios, lo que son y lo grande de lo que tienen sin embargo el llamado es el mismo desde antes hasta ahora, para el pueblo de Dios,  Rom 12:3  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Y también Flp 2:3  Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; Flp 2:4  no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Flp 2:5  Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, Flp 2:6  el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, Flp 2:7  sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Flp 2:8  y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.  Aunque alcancemos el mayor de los éxitos en esta tierra, en definitiva NO tenemos NADA  de que jactarnos en esta vida, 1Co 1:26  Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;( de que nos jactamos si antes de ser llamados por Dios éramos lo peor de esta tierra) 1Co 1:27  sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 1Co 1:28  y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 1Co 1:29  a fin de que nadie se jacte en su presencia. 1Co 1:30  Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; 1Co 1:31  para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.